Una trama relacionada con el robo de más de 42 millones de dólares que iban dirigidos a ofrecer ayudas a las víctimas del holocausto fue desarticulada y 17 personas resultaron imputadas por ese fraude, informó este miércoles la fiscalía de Estados Unidos mediante un comunicado.

La organización implicada recibe financiación del Estado alemán La investigación, llevada a cabo por la Oficina Federal de Investigaciones (FBI), reveló que seis trabajadores de la 'Conferencia sobre reclamos materiales judíos contra Alemania', con sede en Nueva York, procesaron miles de peticiones fraudulentas para recibir ayudas dirigidas a las víctimas del exterminio nazi.

La 'Conferencia', una organización sin ánimo de lucro, administra diferentes fundaciones que ofrecen compensaciones a las víctimas del holocausto, entre ellas 'The Hardship Fund' y 'The Article 2 Fund', financiadas por el Gobierno de Alemania.

Peticiones fraudulentas

"Si había alguna causa que se pudiera esperar que fuera inmune a la codicia y el fraude criminal, esa era la de la Conferencia, que cada día ayuda a miles de personas mayores y con problemas económicos que sufrieron la persecución nazi", afirmó hoy el fiscal del distrito sur de Nueva York, Preet Bharara.

Los acusados se hacían pasar por víctimas del holocausto Según reveló la Fiscalía, durante casi una década los trabajadores aprobaron más de 5.500 aplicaciones fraudulentas de personas que no habían sufrido el holocausto nazi y a cambio se quedaban con una parte de las ayudas que ofrece la "Conferencia".

"Cada uno de los acusados desempeñó un papel crucial en crear, procesar y aprobar esas peticiones fraudulentas", afirmó la oficial del FBI Janice Fedarcyk, que también calificó a los acusados de "codiciosos".

Once detenidos

En diciembre de 2009 la propia organización detectó irregularidades en los procesos de concesión de esas ayudas, por lo que se puso en contacto con las autoridades, que finalmente destaparon este caso por el que once personas fueron detenidas y un total de 17 resultaron imputadas de cargos relacionados con fraude.

Los acusados, que se hacían pasar por víctimas del holocausto, alteraron sus certificados de nacimiento y pasaportes, nacieron en su mayoría después de la Segunda Guerra Mundial, y uno de ellos no es judío.