Vecinos de la tercera edad de Belchite relatan cómo era la alimentación en Posguerra a alumnos del instituto

Vecinos de la tercera edad de la localidad zaragozana de Belchite han relatado a los alumnos del Instituto Benjamín Jarnés del municipio cómo eran los hábitos alimenticios en su infancia y juventud. Esta actividad se enmarca dentro del programa de las IV Jornadas Gastronómicas Campo de Belchite, que organiza el Grupo Leader Adecobel.
Imagen de la charla en el instituto en Belchite
Imagen de la charla en el instituto en Belchite
ADECOBEL

Vecinos de la tercera edad de la localidad zaragozana de Belchite han relatado a los alumnos del Instituto Benjamín Jarnés del municipio cómo eran los hábitos alimenticios en su infancia y juventud. Esta actividad se enmarca dentro del programa de las IV Jornadas Gastronómicas Campo de Belchite, que organiza el Grupo Leader Adecobel.

Los encuentros han concluido este viernes y cada grupo de alumnos, dividido por aulas o cursos, ha compartido durante una hora las experiencias vividas por los mayores durante la Guerra y la Posguerra. "La matacía del cerdo salvaba una casa, del cerdo se aprovechaba todo, del rabo al morro", ha relatado Encarna, vecina del pueblo de Belchite.

La escasez de alimentos, el estraperlo o las cartillas de racionamiento han sido algunos de los temas más tratados en cada una de las aulas.

Los alumnos han escuchado atentos el relato de una foto fija antagónica a la realidad actual caracterizada por la abundancia de alimentos de elaboración industrial o las avances electrónicos, ya que "entonces no teníamos neveras, tan sólo unas fresqueras, así que toda la carne de la matacía se hacía en embutido o se ponía en aceite, era el único modo de conservarlo", aclara Satur, otra de las asistentes a estos encuentros.

La asistencia americana ayudó a muchas familias en la crianza de los hijos en edad escolar. "Al colegio íbamos en ayunas. En el recreo nos daban un vaso de leche en polvo. Había chicos a los que no les gustaba, así que si quedaba podíamos repetir".

"Para merendar, de la ayuda americana nos llegaba queso enlatado. Los más mayores nos encargábamos de cortarlo con un hilo y de repartirlo entre nuestros compañeros", explica Domingo Serrano, vecino de Belchite y asistente a las charlas.

Mostrar comentarios

Códigos Descuento