Detenidos por estafar a través de un concurso televisivo

Sara, una chica delgadita con lentes y flequillo, simpática, anima a la audiencia a que llame al concurso televisivo de Telesierra. “Si sus ojos son como soles, ¿cómo se llama mi amiga? ¿Es que nadie lo sabe?”.
¿Nadie lo sabe?
¿Nadie lo sabe?

El espectador nocturno, que a las 3 de la mañana cuenta con un panorama televisivo bastante desolador -ya ha descartado la teletienda, los espacios de sexo en vivo y una serie de vaqueros soporífera- aguarda durante unos minutos a que alguien acierte la respuesta; él, además, la ha averiguado enseguida.

Ante su sorpresa se suceden más de 10 llamadas que facilitan las respuestas más disparatadas. Todas son incorrectas. “¿Margarita?” “No, Margarita no. Son-dos-soles. ¿No lo pillas?” La presentadora pone cara como de querer ayudar. “¿Genoveva? ¿Irene?” Una se acerca más “Sol” “No, no, no”.

El telespectador mira el teléfono de la pantalla, un 806. Si se decide a telefonear, su llamada permanecerá en espera 30 minutos (el máximo legal), durante los cuales se le informará de que “inmediatamente entrará en antena” de un programa que –él no lo sabe- ni siquiera se emite en directo.

El televidente cuelga sin haber hablado con Sara. Cada uno de esos minutos le ha costado más de un euro.

Cuatro detenidos

La primera denuncia contra el programa se interpuso el pasado 18 de octubre, aunque antes se habían recibido más de cien reclamaciones de concursantes defraudados. Fue entonces cuando se inició la operación policial que el martes se saldó con la detención de cuatro de sus responsables.

Las investigaciones de la Guardia Civil han revelado que la productora del programa podría haberse beneficiado de unos 60.000 euros de 70.000 minutos de tarifa telefónica.

Los cuatro arrestados son el matrimonio Rodrigo C.C. y Rosario C.Z., así como sus hijos Recadero y Rosario, responsables de la productora y de tres emisoras locales de televisión, como presuntos autores de un delito continuado de estafa.

Las personas que crean que han sido defraudadas pueden dirigirse al cuertel del Cuerpo más cercano para facilitar la investigación.

Un negocio lucrativo

Sobre la hora y media o dos horas de duración del concurso, sólo se daba entrada a una llamada con la respuesta ganadora. Los premios eran de escaso valor y en la actualidad se estudia si efectivamente los ganadores eran particulares o, por el contrario, se trataba de los mismos empleados del programa, de quienes se sospecha que realizaban el resto de llamadas.

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