Paco Marsó
Paco Marsó, en una foto de archivo. Efe

Aunque Paco Marsó comenzó su carrera como actor en los años 60, su verdadero éxito profesional llegó con la producción teatral. En su currículo se encuentran obras tan prestigiosas como Carmen Carmen, Hello Dolly o La rosa tatuada. La protagonista de dichas producciones fue Concha Velasco, el gran amor de la vida de Paco.

Marsó y Velasco se separaron en 2005, tras 30 años de matrimonio Francisco Marsó y Concha Velasco contrajeron matrimonio en 1977. La pareja se separó en 2005 tras varios desencuentros y rumores que culpabilizaban al productor de haber derrochado la fortuna de la actriz.

Esta relación, así como otros asuntos personales y polémicos, acabaron dando a Marsó más fama en los medios que su propio trabajo como actor o productor.

Sus desavenencias con Diosi, una cubana 32 años más joven que él con quien inició una relación en 2004,  fueron largamente aireadas por las tertulias del corazón y él mismo accedió a pasar por diferentes platós televisivos para defenderse de las acusaciones de la joven. Ésta , que había tenido una hija con Marsó en 2008, Gabriela, lo tachó  de "alcohólico y maltratador". Además, aseguró que su ex estaba arruinado.

Marsó tenía, además de Gabriela, otros tres hijos: Diana Patricia, fruto de una relación anterior con una alemana, y Manuel y Paco, hijos de Concha Velasco.

A pesar de que en algunos momentos los medios aseguraron que la relación entre el productor y sus hijos no era buena,  en 2008 el nacimiento de Gabriela parece que limó asperezas entre todos los miembros del clan familiar.