El Ayuntamiento de Palma ha inmovilizado más de 1.100 prendas de textil y calzado desde que el pasado mes de junio inició la inspección tanto de los comercios, como de los productos que éstos tienen a la venta.

En declaraciones a la prensa, la regidora de Relaciones Institucionales, Turismo, Comercio y Consumo del consistorio palmesano, Joana Maria Borràs, ha detallado que estas prendas se han inmovilizado en casi un centenar de inspecciones.

Además, ha señalado que los hechos se han comunicado a la Dirección General de Consumo, dependiente del Govern, que es la que deberá realizar los correspondientes expedientes sancionadores.

La regidora ha explicado que en la mayor parte de los casos se desconoce la procedencia de estas prendas, aunque "muchos proceden de Asia", ha reconocido. Además, ha indicado que la "recaudación" que se consiga con estas acciones será para el Ejecutivo balear, puesto que la finalidad del consistorio "no es conseguir recursos, sino que Palma tenga un comercio más controlado y en igualdad de condiciones", ha aseverado.