El ex presidente de la Generalitat valenciana Eduardo Zaplana afirmó este miércoles que no está en condiciones de dar consejos a su sucesor en el cargo, Francisco Camps, ante los supuestos casos de corrupción en la región, y declaró que por estos hechos siente una "gran tristeza".

Es la hora de la política con mayúsculas, de los políticos y de los liderazgos

Zaplana reapareció este miércoles en un acto público tras abandonar la actividad política y pasar a ser directivo de Telefónica, y aunque en varias ocasiones ha expresado su deseo de no hablar de la actualidad de su partido, al final desveló alguna información, como que sigue hablando con el líder del PP, Mariano Rajoy.

Sobre los supuestos casos de corrupción en la Comunidad Valenciana, reconoció sentir "una gran tristeza" y reclamó "política con mayúsculas". Sin citar a quién se refería, añadió que "es la hora de la política con mayúsculas, de los políticos y de los liderazgos".

A la pregunta de si daría consejos al presidente de la Generalitat, Francisco Camps, respondió: "No estoy en las mejores condiciones de darle ningún consejo, para qué vamos a ser hipócritas".

No le gusta lo que sucede

Zaplana, durante el coloquio posterior al evento en el que el grupo empresarial Nexo le entregó un premio por considerarle el mejor ministro de Trabajo de los últimos diez años, se limitó a señalar que la Comunidad Valenciana es "una tierra puntera" que durante la época de bonanza económica se mantuvo en el "liderazgo" y en la "vanguardia" del país.

No identifico responsables, no ahondo en las causas, ni en las razones, ni en las consecuencias

Ahora, según sus palabras, en mitad de una crisis que no sólo afecta a España, las imágenes de la comunidad autónoma, relacionadas en la mayoría de los casos con presuntas tramas corruptas, no son las que él desearía.

"Y nada más... Me quedo en la superficie. No identifico responsables, no ahondo en las causas, ni en las razones, ni en las consecuencias; simplemente no me gusta (lo que sucede), como imagino que a nadie le gusta", sentenció.

Zaplana, ex portavoz parlamentario del PP durante la legislatura pasada, remarcó que no echa de menos las sesiones de control. Confesó que aquella tarea ha sido "la más dura y la más ingrata" de cuantas le ha tocado asumir en su trayectoria política, y por ello, subrayó, no se arrepiente de haber decidido en su día dedicarse a la empresa privada.

Con el vicepresidente Alfredo Pérez Rubalcaba, según sus palabras, mantiene "unas excelentes relaciones", y dijo de él que es una persona "inteligente y trabajadora". Sólo matizó que considerarle el ministro "más influyente" de la democracia tiene "parte de verdad y parte de mito". Y remató con sorna: "Estoy seguro de que el ministro del Interior no puede estar ahora escuchándonos, me imagino que escuchará sólo una parte".

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