La alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, ha responsabilizado este miércoles al Gobierno central y a la ministra de Economía y vicepresidenta, Elena Salgado, de "impedir" el desarrollo de la dársena del puerto de Valencia tras la celebración de dos ediciones de la America's Cup por no haberse sentado a hablar del futuro de este espacio con el consistorio valenciano y el Consell. "El Gobierno no quiere sentarse con Ayuntamiento y Generalitat para hablar de la dársena", ha señalado Barberá.

La primera edil, que ha comparecido en rueda de prensa junto al vicepresidente segundo del Consell y titular de Economía, Gerardo Camps, para hablar de este asunto, ha dicho que desde que el pasado 14 de febrero acabara la última edición de la competición internacional de vela, hace "ocho meses largos", las administraciones local y autonómica no han conseguido un encuentro con el Ejecutivo central para abordar el futuro de la Marina Real Juan Carlos I.

Ha explicado que en ese tiempo le ha sido "absolutamente imposible" contactar con Luis Díez, jefe de gabinete de Salgado, e interlocutor del Gobierno en este tema. "Seguimos sin respuesta del Gobierno", ha indicado la alcaldesa, que ha pedido a Díez "que se ponga al teléfono para hablar de la explotación, del futuro de la dársena y de los pagos".

La responsable municipal ha considerado que si este último no se pone al teléfono cuando le llama "la alcaldesa de la tercera ciudad de España es porque tiene orden de la ministra de no ponerse", por lo que ha dicho que "Salgado es la responsable de que no se solvente el futuro de la dársena". Ha agregado que "impedir" su desarrollo supone frenar "el dinamismo económico que conlleva" y que "Valencia tenga la mejor marina del Mediterráneo".

Gerardo Camps ha asegurado que la "inactividad" del Ejecutivo nacional hace que "no se pueda desarrollar como se debería ese marina" y ha opinado que es una "inacción engañosa" porque la administración central pretende decir que "si no se va más rápido es porque Ayuntamiento y Generalitat no están haciendo lo necesario". "El Gobierno quiere que su inacción sea responsabilidad de todos", ha censurado el conseller.

Este último ha mostrado la disposición del consistorio valenciano y del Consell para sentarse "siempre" a negociar y ha acusado de "cicatero" al Gobierno "a la hora de sentarse a desarrollar un proyecto tan importante como la Marina Real". Asimismo, ha dicho que si el Ejecutivo central no quiere actuar, que deje trabajar al Ayuntamiento y a la Generalitat poniendo "todos los controles" que quiera para vigilar esa gestión y la explotación de la dársena.

En este sentido, Rita Barberá ha mostrado la voluntad de las administraciones autonómica y local para trabajar en esta dirección y su deseo de trasladar a los valencianos esta intención. "Tenemos ideas, criterios y documentos sobre los que trabajar y poner sobre la mesa con el Gobierno" para abordar el futuro de la marina, "tenemos ilusión y proyecto pero no podemos tirar adelante porque no tenemos interlocutor", ha agregado la alcaldesa.

A este respecto, ha aludido en su comparecencia a los borradores elaborados por Ayuntamiento y Consell para dar vida a la dársena después de la America's Cup. La alcaldesa ha explicado que la "idea fundamental" es que este espacio sea "una marina" y que los usos que se le den estén supeditados a esta premisa. Así, ha apostado por una "marina polivalente", "moderna" y "muy conectada con la ciudad", con capacidad para barcos de distinto tamaño, con espacios para actividades de ocio y con lugar para la actividad empresarial.

Rita Barberá ha comentado que "todo esto significa movimiento económico y puestos de trabajo" y ha lamentado que al "no sentarse a hablar" del futuro de este espacio, el Gobierno central esté "cercenando las posibilidades de Valencia" y mostrando su "desprecio" y "desinterés" hacia este territorio. Ante la "paralización" actual ha propuesto que este asunto pase de la vicepresidenta económica al Ministerio de Fomento.

Préstamo ico

La primera edil, que ha indicado que ante la citada "inactividad" pretende destinar el dinero que el consistorio tenía consignado para el Consorcio a "otras necesidades de la ciudad", ha señalado, respecto a los ingresos que los usos de la dársena ha de generar para hacer frente al préstamo del Instituto de Crédito Oficial (ICO) concedido para acometer las obras necesarias para la America's Cup —el primer plazo vence ahora—, que "no se pueden afrontar los pagos del ICO si no hay explotación".

Camps, que coincidió con la alcaldesa en esta reflexión, ha recordado que el convenio firmado en 2004 para acometer a través del Consorcio Valencia 2007 dichas obras indica que ese crédito, otorgado con aval del Estado, se devolvería "con los retornos económicos de la dársena" y que "si no fuese suficiente", se haría "con aportaciones de los Presupuestos Generales del Estado".

El conseller ha explicado que no se puede confundir la gestión del Consorcio y los créditos y aportaciones hechos para afrontar esa actividad, que dependen de las tres administraciones que conforman el organismo —local, autonómica y central— con el préstamo solicitado al ICO. Ha insistido que la devolución de este último "depende de la explotación de la dársena y del aval del Gobierno". Rita Barberá ha manifestado que "lo único que le importa al Gobierno es sacar plazos y pagar al ICO".

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