Los medios de comunicación extremeños se han dotado de un decálogo para el tratamiento de las informaciones sobre casos de violencia contra las mujeres, así como a incorporar la perspectiva de género en las informaciones periodísticas.

Un decálogo que nace del convencimiento de la Junta de Extremadura, los Medios de Comunicación que operan en el ámbito geográfico de esta Comunidad y las Asociaciones de la Prensa de Mérida, Cáceres y Badajoz, "de la envergadura que está tomando el grave problema social de la violencia machista", y la consideración de que los medios "pueden y deben ser un instrumento a favor de la sensibilización de la sociedad sobre esta lacra y colaborar con los poderes públicos en su erradicación".

Consideran que para una mayor eficacia en la lucha contra la violencia contra las mujeres "es necesario modificar la imagen de la mujer en los medios de comunicación e incrementar su representación, tanto cualitativa como cuantitativamente, en las informaciones periodísticas".

Es por ello que el Gobierno autonómico y las Asociaciones de Prensa se comprometen a velar, y los medios de comunicación de Extremadura a "observar e impulsar" este decálogo "siempre dentro del contexto de su independencia y libertad editoriales".

Un decálogo, recogido por Europa Press, que establece la necesidad de "identificar la violencia contra las mujeres como un atentado contra los Derechos Humanos, que viola la libertad, la integridad y dignidad de las personas", y por el que los medios se comprometen a "no presentar las noticias de malos tratos, cualquiera que sea el resultado, como una agresión aislada, sino encuadradas en el fenómeno repudiable de la violencia machista".

Los medios acuerdan "no caer en estereotipos, tópicos y explicaciones que desvirtúen la raíz social del problema", ya que según establece "no hay un "perfil típico" ni del agresor ni de la víctima y los celos, la separación o los problemas psicológicos-económicos-laborales no pueden presentarse como origen-causa de la agresión contra la mujer.".

En las informaciones deberá "respetarse siempre el derecho a la imagen y la intimidad de la víctima", y se deberá "evitar los titulares sensacionalistas y las descripciones morbosas de los hechos, obviando los tópicos, frases hechas, comentarios frívolos y lenguaje habitual en las noticias de sucesos".

En cualquier caso, el decálogo apunta que se debe "respetar la presunción de inocencia del agresor y no aventurar conclusiones hasta que no exista una sentencia firme", y los informadores no deberán "conformarse sólo con las fuentes informativas policiales", sino que intentarán completarlas con otro tipo de fuentes judiciales, responsables gubernamentales, profesionales de apoyo contra los malos tratos, asociaciones de mujeres, entre otras.

Además, el decálogo establece que en todas las informaciones se deberá el teléfono de ayuda contra los malos tratos, el 016, así como y el de urgencias y emergencias, 112, y "siempre que el tiempo y el espacio lo permita incluir datos complementarios que ayuden a generar conciencia social sobre el problema".

Finalmente, señala el decálogo que los medios de comunicación deberán "velar para ofrecer una imagen equilibrada y no estereotipada de las mujeres y usarán un lenguaje no discriminatorio", y promoverán "una mayor presencia de la mujer en las sus espacios informativos, bien como fuente o como sujeto de noticias, reportajes, documentales o artículos, acorde a su presencia real en la sociedad extremeña".

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