La Fiscalía de Granada ha mantenido este miércoles su petición de casi 30 años de prisión para el hombre de 56 años acusado de abusar sexualmente de sus sobrinas nietas, seis niñas de entre 9 y 12 años, durante unos episodios que se prolongaron durante al menos dos años y que ha calificado de "espectáculo sórdido" y "escabroso".

Tanto el Ministerio Público como la acusación particular, que representa a las familias de las niñas, acusan al procesado de cinco delitos continuados de abusos sexuales, uno continuado de tentativa de abusos, y dos continuados igualmente de exhibición de material pornográfico. Además, de acuerdo con la petición fiscal, de ser condenado, A.G.B. deberá hacer frente al pago de una indemnización a los representantes legales de las menores de un total de 27.000 euros, una solicitud que el abogado de las denunciantes eleva hasta los 54.000 euros.

Según las acusaciones, el hombre, tío abuelo de las niñas, abusó de ellas en distintos escenarios en Padul (Granada), tanto en su casa, como en su furgoneta, como en una alberca adonde las llevaba a bañar, principalmente en periodos de vacaciones escolares entre los años 2007 y 2009. Además, les enseñaba revistas y les proyectaba películas pornográficas, aunque las menores no se lo contaron a su padres por el "temor" que les infundaba el acusado con frases como "te voy a buscar la ruina si dices algo".

Durante la segunda y última sesión del juicio que se sigue en la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Granada, el fiscal ha considerado que existen los elementos suficientes como para desvirtuar la presunción de inocencia del inculpado, principalmente por el testimonio ofrecido por las seis supuestas víctimas, por la credibilidad de su relato, y por la persistencia de la acusación.

Asimismo, en contra de lo que ha sostenido el procesado, la relación con las familias de las niñas no era de "enemistad", sino al contrario, por lo que no se contempla la posibilidad de que las denuncias respondan a un plan para perjudicarlo.

Según mantiene la acusación pública, el hombre se "aprovechó" de su superioridad con respecto a sus sobrinas nietas, de quienes abusó tanto en su furgoneta, como en una alberca adonde las llevaba a bañarse, como en su casa, donde además les enseñó revistas y exhibió películas pornográficas, todo en la ausencia de su esposa, que por motivos laborales y familiares estaba mucho tiempo fuera.

IMPOTENCIA,

Pero sin afección a la libido

A.G.B. sólo se movió, a juicio del fiscal, por su "ánimo de satisfacer sus deseos sexuales" haciéndose valer además de su relación de "confianza" con las familias de las niñas. No puede ser "óbice" para considerar que los abusos no se cometieron, ha dicho el representante del Ministerio Público, una posible impotencia del acusado a consecuencia del tratamiento que recibe por la epilepsia que padece, puesto que la medicación no supondría necesariamente una alteración de la libido sexual.

De hecho, así lo han señalado a la Sala los forenses propuestos por la defensa, que han apuntado que un tratamiento prolongado para la epilepsia puede provocar "una disminución de la potencia sexual" pero "sin afectar a la libido".

Durante la sesión de este miércoles han declarado además las psicólogas que trataron a las seis niñas supuestamente víctimas de los abusos, que determinaron que los testimonios de las menores son "creíbles" y que presentan sintomatología propia de haber padecido episodios de violencia sexual, como "vergüenza" para aludir a relaciones sexuales y miedo a posibles represalias de su agresor, por lo que tuvieron que recibir terapia.

También han ofrecido su testimonio, propuestos por el abogado del acusado, dos de los nietos del hombre, que han asegurado que nunca vieron un comportamiento "extraño" de su abuelo hacia sus primas o hacia ellos mismos y que tampoco han visto nunca ni revistas ni películas pornográficas en su casa. Además, uno de ellos, de 10 años, ha confesado haber vivido un episodio sexual con una de las menores que ha denunciado los abusos de su tío abuelo.

La esposa del inculpado ha defendido también su inocencia, y ha dicho que "jamás en la vida" ha visto un comportamiento "raro" en su marido, negando además que éste tenga revistas pornográficas o les haya puesto películas obscenas a los niños.

Así las cosas, concluidas las pruebas testificales y los informes de las partes personadas, el juicio, que comenzó este martes en la Audiencia Provincial y al que han asistido numerosos familiares de víctimas y acusado, ha quedado visto para sentencia.

Consulta aquí más noticias de Granada.