Las obras de mejora urbana de Santa Catalina, que comenzaron el pasado mes de julio y que actualmente se encuentran ejecutadas en un 75 por ciento, finalizarán a mediados de diciembre, un mes antes del plazo previsto, ya que sólo falta por realizar algunas actuaciones como el soterramiento de los contenedores, las conexiones de las canalizaciones, o la instalación de las farolas.

Durante una visita a las obras, acompañado por la alcaldesa de Palma, Aina Calvo, y el delegado del Gobierno, Ramon Socías, el secretario de Estado de Cooperación Territorial, Gaspar Zarrías, ha detallado que el consistorio de la capital balear ha recibido 102 millones de euros durante 2009 y 2010 a través de los Fondos de Inversión Local.

Según ha dicho, Cort ha cumplido con los objetivos de estos fondos y los ha utilizado para mover la economía local, crear empleo -2.000 puestos de trabajo en Palma- y mejorar la calidad de vida de los ciudadanos.

Asimismo, Zarrías ha recordado que el Gobierno central ha entendido que es necesario "aumentar la participación de los Ayuntamientos en los ingresos del Estado" por lo que aportará 1.500 millones de euros a los consistorios, lo que supone un aumento de más del 9 por ciento. Esta cantidad es para que "puedan destinarlo a lo que crean más oportuno" como el pago a los proveedores, ha indicado.

Al respecto, Aina Calvo ha indicado que este aumento servirá a Cort a "ayudar a soportar el gasto social y educativo", "a poder mantener los servicios básicos de atención y a poder, si es posible, incrementar la ayuda de emergencia".

En este sentido, ha remarcado al secretario de Estado que no todos los ayuntamientos del país han congelado sus tasas e impuestos como Cort, ni "renunciado" a realizar una revisión catastral.

Por otra parte, Calvo se ha referido a las obras de la calle Fábrica, un "espacio de transformación de la ciudad", y ha agradecido estos fondos procedentes del Gobierno central, que "han supuesto una forma de amortiguar un golpe duro". Además, ha explicado que han servido para mejorar la recogida de aguas pluviales, así como para eliminar barreras arquitectónicas de la ciudad, lo que era "fundamental desde el punto de vista de la justicia social".

En concreto, el proyecto de mejora urbana de Santa Catalina contempla la renovación de la red de agua potable, la sustitución del alcantarillado, la instalación de nuevo mobiliario urbano y de alumbrado público, o la dotación de nuevo pavimento, entre otras muchas acciones.

La obra se está ejecutando por diferentes fases de manera que el acceso a todos los locales y portales ha quedado garantizado siempre, aunque el tráfico se ha restringido según la zona en la que se actuaba.