El intento de incluir en la garantía la reparación de su vehículo podría salirle muy cara a un hombre, cuya identidad responde a las iniciales R.C.L, a quien el Ministerio Fiscal solicita una condena de tres años al considerarle implicado en la paliza que en marzo de 2009 recibió un empleado del concesionario al que llevó su automóvil y que rechazó la petición del procesado.

Además de los tres años de prisión por un delito de lesiones y otro de amenazas, el acusado, que será juzgado en la Audiencia de Valladolid hoy miércoles, día 27 de octubre, podría ser también condenado, en concepto de responsabilidad civil, a indemnizar a su víctima con más de 3.320 euros, según informaron a Europa Press fuentes jurídicas.

El incidente se remonta al día 5 de marzo de 2009, fecha en que el acusado acudió al establecimiento del grupo Seat, sito en la calle Arco de Ladrillo, para recoger su vehículo tras una reparación. Invitó entonces a un empleado, E.J.M, a que se subiera al asiento del copiloto y le acompañara a dar una vuelta para comprobar si la reparación había sido bien realizada.

Durante el trayecto, el imputado trató de convencer al trabajador del concesionario para que la reparación fuera incluida en la garantía, y al obtener la negativa por respuesta R.C.L. se desvió a la derecha al llegar a Laguna de Duero y detuvo el coche para que una persona no identificada subiera y se colocara en el asiento trasero.

En el trayecto de vuelta al concesionario, siempre según la versión de la acusación pública, el conductor del vehículo se dirigió al copiloto en los siguientes términos: "¡Tú vas en contra de mi, me tenías que haber metido la reparación en garantía, de mi no se ríe nadie", para luego sacar un fajo de billetes que dio a la persona que ocupaba los asientos traseros y decir: "le voy a dar el dinero de la reparación a él, y como me denuncias va a venir a por ti!"

En ese momento, la persona no identificada, "actuando conforme al mandato previo", sacó por la fuerza al empleado del concesionario y le dio una paliza mientras que procesado contemplaba la escena desde el coche. Tras la agresión, los dos sujetos abandonaron al perjudicado, no sin antes advertirle de que si les denunciaba volverían a por él.

A causa de los golpes, la víctima sufrió policontusiones y ansiedad que precisaron para su curación tratamiento médico. Con secuelas, el agredido padece síndrome de estrés postraumático y cervicalgia, al tiempo que continua en tratamiento psicológico.

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