Dos de las personas imputadas por el brote de legionella registrado el pasado verano del año 2009 en el Hotel Macarena de la capital hispalense, y que se saldó finalmente con cuatro fallecidos y otros 15 afectados a causa de esta bacteria, han reafirmado este lunes su "total" ausencia de responsabilidad en los hechos, por los que, hasta el momento, permanecen imputadas hasta seis personas.

De este modo, fuentes del caso han informado a Europa Press de que en la mañana de este lunes prestaron declaración ante el Juzgado de Instrucción número 15 el responsable del departamento de mantenimiento de la cadena Sol Meliá en la región andaluza y una ex trabajadora de una empresa radicada en la provincia de Valencia encargada de las tareas de mantenimiento de este establecimiento hotelero.

En este sentido, las mismas fuentes consultadas han precisado que estos dos imputados han defendido ante la juez instructora, Silvia Patricia Soto, su "total" ausencia de responsabilidad en el brote de legionella y han negado su participación en los hechos, que tuvieron como consecuencia el fallecimiento de cuatro personas, además de otras 15 personas afectadas.

Conviene recordar que, dentro de este procedimiento, hay ya imputadas un total de seis personas, entre ellas el director del hotel, P.M.; dos trabajadores de mantenimiento de este establecimiento, y la directora-gerente de la empresa radicada en Valencia y encargada de las tareas de mantenimiento del hotel.

En su última declaración, la directora-gerente de esta empresa señaló que desde su empresa se comunicó al establecimiento hotelero cuáles eran las medidas a tomar tras advertirse "cierta turbidez" en el agua del hotel, mientras que los dos trabajadores imputados pusieron de manifiesto que "no se les indicó por ningún conducto" qué medidas había que adoptar tras advertirse esa "turbidez".

De su lado, el director del Hotel Macarena mantuvo en su última comparecencia judicial las mismas argumentaciones que en la declaración prestada ante la Policía Judicial, señalando que el hotel "no tiene ninguna responsabilidad" en este asunto y que desconocía la existencia de la bacteria en las torres de refrigeración.

La denuncia

Las mismas fuentes recordaron que a principios del presente año 2010 se presentó una denuncia por el brote de legionella ante el Juzgado de Instrucción número 15 de Sevilla, pero el juez decidió archivarla instando a la acusación a ir por la vía civil.

No obstante, la acusación particular que representa a algunos de los afectados interpuso un recurso de reforma contra esta decisión de archivo, al que se adhirió el Ministerio Público, y el Juzgado instructor decidió reabrir el caso.

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