La representación jurídica de Alejo Pozo, un padre a quien la Junta de Andalucía retiró la custodia de sus dos hijos gemelos hace ya diez años, cuando estaban recién nacidos, reclama a la Consejería para la Igualdad y Bienestar Social de la Junta de Andalucía el pago de 2.425.000 euros —la Junta hasta el momento únicamente ha abonado 60.000 euros— como indemnización por los daños causados al progenitor, que tras diez años de lucha falleció a los 65 años de edad el pasado sábado a consecuencia de un cáncer.

El letrado de Alejo Pozo, Gabriel Velamazán, ha explicado a un grupo de periodistas que los gemelos nacieron el 30 de noviembre de 1999 y, recién nacidos, la Junta retiró la custodia al padre y los dio en adopción. Además, Alejo vio como la Junta le quitaba la custodia de su hija mayor, Silvia, y lo intentó con su otra hija, Alejandra, sin conseguirlo finalmente.

Centrándose en el caso de los dos gemelos, el abogado ha precisado que se han producido 12 resoluciones judiciales a favor de Alejo y un informe del Consejo Consultivo de Andalucía de mayo de 2004 en el que se dice que la Administración autonómica debía indemnizar a Alejo con 100.000 euros por el "daño causado hasta entonces", a pesar de todo lo cual la Junta "se mantenía en que lo había hecho bien".

"La Junta hace que pase el tiempo, y cuando pasa el tiempo, los niños ya están consolidados con otra familia", según ha proseguido Velamazán, quien ha destacado que, por la retirada de los gemelos —Ignacio y Azucena, que el próximo mes de noviembre cumplen once años—, interpuso una primera reclamación en la que solicitaba 400 euros por cada día que pasara sin que su padre recuperara la relación con sus hijos. "Fue una salvajada que le quitaran a sus hijos", ha puntualizado.

Régimen de visitas limitado

Así, fue en 2007 cuando se acordó un régimen de visitas limitado, por lo que, en función del tiempo de privación de la relación paterno-filial, el abogado solicitaba el pago de 1.375.000 euros. Tras ello, interpuso una segunda reclamación, de 800.000 euros, pues aunque se había establecido ese régimen de visitas, entendía que la Junta "mutiló el 80 por ciento de la relación paterno-filial y de la relación fraternal" entre los gemelos y Alejandra, que cuenta actualmente con 12 años.

A eso se suma una tercera reclamación, presentada recientemente, en la que solicita a la Junta el pago de 250.000 euros y que los peritos analicen "si hay relación causa-efecto entre el estrés, la depresión y el cáncer" que le fue diagnosticado a Alejo Pozo el pasado mes de abril, todo ello tras diez años de litigios "en lucha por recuperar a sus hijos, con un rosario de resoluciones judiciales a su favor que han ido jalonando un desgaste cruel".

En esta línea, Gabriel Velamazán ha señalado que, hasta el momento, la Junta de Andalucía únicamente ha abonado 60.000 euros, todo ello tras la sentencia dictada en octubre de 2009 por el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA), instancia a la que se acudió después de que el Consejo Consultivo emitiera su informe en 2004 y la Junta se negara a abonar los 100.000 euros determinados por este órgano.

Recurso de casación

Tras la sentencia dictada por el TSJA, el letrado interpuso un recurso de casación ante el Tribunal Supremo (TS), que fue admitido a trámite el pasado mes de julio bajo los argumentos de que el fallo del Alto Tribunal andaluz "no ha tomado debidamente en consideración las once sentencias civiles previas", así como que "el 'quantum' indemnizatorio no está suficientemente argumentado".

Paralelamente al recurso de casación contra esta sentencia —que no fue recurrida por la Junta—, el abogado solicitó la ejecución provisional de la misma, tras lo cual la Junta abonó los 60.000 euros estipulados, "la única miserable cantidad que le ha llegado" a día de hoy por la retirada de los gemelos, preguntándose en este punto el letrado "por qué, si hipotéticamente no estaba capacitado para tener la custodia de los gemelos, no llamaron a los siete hermanos de Alejo" para que se hicieran con la misma.

Sobre el fallecimiento de Alejo Pozo a consecuencia de un cáncer, Gabriel Velamazán ha asegurado que "su voluntad expresa" era que Alejandra pasara a vivir con sus padrinos, unos vecinos con dos hijos que viven cerca del fallecido, algo "con lo que toda la familia de Alejo está de acuerdo", aseverando en este punto que "sería el colmo que quien no ha auxiliado en 12 años —en referencia a la Junta— ponga trabas ahora". "Sería el colmo del bochorno que pusieran trabas", ha apostillado.

Según ha relatado, la única vez que ha visto emocionarse al fallecido es cuando le dijo "que tuviera la certeza de que a Alejandra no le iba a faltar de nada", añadiendo que las tres obsesiones de Alejo "eran Alejandra, que no se pierda la relación entre la familia, y que se sigan todos los procedimientos judiciales hasta las últimas consecuencias".

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