La Subdelegación del Gobierno y la Diputación de Valladolid instalarán 12 kilómetros de barreras de protección para motoristas en carreteras provinciales en los dos próximos años en virtud del acuerdo que mantienen ambas instituciones para este fin, lo que supondrá una inversión conjunta de 600.000 euros.

El subdelegado del Gobierno, Cecilio Vadillo, y el presidente de la Diputación vallisoletana, Ramiro Ruiz Medrano, presentaron las intervenciones que se llevarán a cabo acompañados por miembros de la Dirección General de Tráfico, Guardia Civil y miembros de los clubes motoristas Vallamoto (delegado de la Plataforma Motera para la Seguridad Vial en la provincia), Turismoto y Ruteros del Pisuerga.

Ambas instituciones, que han contado con las sugerencias del Instituto Armado y los clubes motoristas, firmaron un acuerdo en noviembre de 2009 —primero con una diputación— por el que se comprometieron a llevar a cabo estas actuaciones, para lo que se creó una comisión que ha resuelto los puntos en los que se intervendrá, para lo que cada administración aporta 300.000 euros.

Así, por parte de la Diputación, la actuación consistirá en la eliminación de un punto negro en la carretera provincial VP-6002, en el término municipal de Tiedra, para lo que se eliminará una curva de 90 grados con escasa visibilidad y se construirá una glorieta que recogerá la carretera comarcal VA-705, Toro-Villardefrades y las provinciales VP-6605, VP-6604 y VP-6002.

La aportación de la Dirección General de Tráfico a este proyecto consiste en la colocación de 12 kilómetros de barreras de protección para motoristas en dos fases, la primera de ellas —seis kilómetros— en las zonas de Valladolid (2,8 kilómetros), Peñafiel (2,2) y Medina del Campo (1). En la medida de lo posible se tratará de que estos sistemas cuenten con nivel I de protección, aunque por circunstancias técnicas hay algunos puntos en los que se instalará el nivel II.

En concreto, se actuará en 13 tramos de carreteras, cuatro de ellas correspondientes al Parque de Valladolid, cinco a Peñafiel y otras cuatro a Medina del Campo, con una longitud total de protecciones de 6.052 metros aproximadamente.

En una segunda fase se actuará en otras vías de las mismas zonas, ya que en la comarca de Medina de Rioseco, el estudio llevado a cabo concluye que ya se encuentra cubierta. La red de carreteras de la Diputación Provincial de Valladolid tiene una longitud aproximada de 1.430 kilómetros, con aproximadamente 112 kilómetros de barrera.

Trabajos de campo.

Para determinar los puntos en los que se llevará a cabo la instalación de estos sistemas, inicialmente se grabaron en vídeo las diferentes carreteras provinciales y se hizo una preselección visual de los puntos en los que se intervendría, tras lo que se concretaron con sus coordenadas correspondientes.

La primera de las fases se adjudicará a finales de este año o principios de 2011 y la siguiente dentro de aproximadamente un año, concretó Cecilio Vadillo, quien destacó el crecimiento que han registrado las motocicletas en la provincia, donde actualmente hay 23.926 motocicletas y 13.819 ciclomotores, que en su conjunto suponen un 11 por ciento del parque de vehículos de Valladolid (más de 344.000).

Este incremento se registró sobre todo entre 2004 y 2008, cuando la matriculación de motocicletas aumentó en 10.801, de manera que entre 2003 y 2010 prácticamente el número de estos vehículos se ha duplicado, al pasar de 11.575 a 23.926.

Sin embargo, el subdelegado del Gobierno incidió en que frente al 32 por ciento de bajada de accidentes que se registró globalmente entre 2003 y 2007, se incrementó de forma importante el de motoristas, que subió hasta un 80 por ciento. En el caso de la provincia de Valladolid, fallecieron cuatro motoristas en 2006, cinco en 2007, tres al año siguiente, ninguno en 2009 y en lo que va de año dos.

Vadillo destacó la importancia de la participación en este grupo de trabajo de las tres asociaciones motoristas así como de la Guardia Civil, en ambos casos conocedores de las vías en las que se intervendrá.

Por su parte, Ruiz Medrano señaló el esfuerzo, compartido por todos los grupos políticos de la Diputación, para llevar a cabo intervenciones en las carreteras gracias, entre otras, a las posibilidades económicas que ha tenido la Institución.

En este caso, apuntó la "certera" llamada de atención que realizaron los motociclistas que reclamaron una actuación rápida por el peligro que suponen estas barreras, diseñadas básicamente para los vehículos de cuatro ruedas.

Actuaciones previas.

Ambas instituciones ya trabajan desde hace tiempo en la instalación de este tipo de protecciones. Así, el Ministerio de Fomento intervino en la provincia de Valladolid de manera singular, ya que fue una de las primeras en la adaptación de los antiguos sistemas de contención al nuevo modelo de bionda homologado.

Así, en el mes de mayo ha finalizado el plan de instalación de estos sistemas en siete tramos de autovías y carreteras nacionales, en lo que se ha invertido más de un millón de euros en zonas de alta siniestralidad, de forma que se han instalado 44 kilómetros lineales de estas vías a los que se suman otros 7 de una campaña anterior.

Por su parte, la Diputación Provincial ya ha destinado a este fin 500.000 euros de los presupuestos de 2008 y 2009 que han permitido que 38 tramos de carreteras provinciales cuenten con 20 kilómetros lineales de este tipo de protecciones para motoristas, a los que se sumarán los que se instalarán con este convenio firmado con la Subdelegación, con lo que 33 kilómetros de la red provincial contará con este tipo de barreras.

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