El consejero de Economía y Hacienda del Gobierno vasco, Carlos Aguirre, estima que la economía vasca cerrará 2010 con una tasa positiva, pero que estará por debajo del 0,5 por ciento, mientras que para 2011 augura una "aceleración" del crecimiento.

En el transcurso de su intervención en el Forum Europa Tribuna Euskadi, ha señalado que "no corren buenos tiempos para la economía", aunque "ya está creciendo".

En este sentido, ha subrayado que la economía vasca haya logrado retomar los crecimientos interanuales positivos tras seis trimestres de "continuas caídas". No obstante, ha apuntado que, tras una primera parte del año "dinámica", esta tendencia se empieza a "moderar" lo que evidencia que se está ante una salida de la recesión "en pequeños dientes de sierra".

En este contexto, ha indicado que en Euskadi, de cara a la segunda mitad del año, no se esperan avances en el ritmo de crecimiento interanual y se prevé "cierta estabilidad" en la tasa alcanzada en el segundo trimestre. No obstante, prevé cerrar el ejercicio con una tasa positiva, aunque "muy moderada", que estará por debajo del 0,5 por ciento. Aguirre augura para 2011 una "ligera aceleración" del crecimiento, que se basará en los sectores industrial y de servicios.

El consejero ha señalado que Euskadi necesita salir "fortalecida de la crisis", con el "impulso y liderazgo" del Gobierno y ha añadido que no se puede volver al "modelo anterior de crecimiento", sino que hay que definir un marco estratégico que "sirva a los agentes económicos en la toma de decisiones pero también al Gobierno para la planificación de las políticas públicas".

En este sentido, ha indicado que los pilares de la actuación del Gobierno para contribuir a la salida de la crisis, son el conocimiento, la lucha contra el cambio climático, el crecimiento, el bienestar y el pilar de los valores.

Recorte gasto

Aguirre también se ha referido al debate sobre el recorte de gasto público y ha señalado que coincide en que hay que corregir la "ineficiencias" del sector público, pero ha insistido en la necesidad de una "mejor asignación de recursos para mejorar los servicios públicos, no para suprimirlos". Asimismo, ha asegurado que hace falta el impulso fiscal a la actividad económica y el empleo.

En este sentido, ha manifestado que no pasaría nada si las administraciones públicas aceptaran un déficit "mayor" si tiene como destino "muy claro para el impulso económico". En concreto, ha señalado que a España "no le pasaría nada" si pudiera asumir un déficit superior para activar un programa de inversión pública, en línea con la estrategia que defiende EEUU y que, a su juicio, tiene "razón".

En este escenario, ha asegurado que los próximos presupuestos vascos se hace el esfuerzo principal en los gastos corrientes, que en términos homogéneos "bajan por primera vez en la historia". Aguirre ha indicado que trabajar en los presupuestos de 2011, pero "con ingresos de hace cinco años".

Ese ajuste, según ha explicado, también llegará a las sociedades públicas, y que será cercano al 20 por ciento. Aguirre ha señalado que no se ha tomado decisión sobre las personas, y las opciones son "echar" a personal o introducir cambios para aumentar la productividad, que sería la opción por la que más se decantan.

Asimismo, ha manifestado que las Cuentas primarán el mantenimiento de los servicios fundamentales y se tratará de que la inversión "sufra lo menos posible, aunque algo sufrirá". Aguirre ha señalado que quieren evitar que la inversión caiga de manera "dramática" como ha ocurrido en los Presupuestos del Estado y de otras comunidades.

Aguirre ha indicado que en 2011 habrá una "bajada" de la inversión, pero con el paquete de medidas que se van a poner en marcha con los recursos adicionales (300 millones) con los que cuenta el Gobierno, la suma final será "positiva". El consejero ha precisado que pretende aprobar las Cuentas el 26 de octubre en consejo de Gobierno y llevarlas al Parlamento el día 29.

Problema demográfico

En su discurso, se ha referido al problema de envejecimiento de la población de Euskadi, que tiene la misma población que hace casi 30 años pero "más viejos". En este sentido, ha apuntado que las previsiones apuntan a que en 2020 habrá 500.000 personas mayores de 65 años y en 2050 alrededor de 800.000, un colectivo, el de esta edad, que se va a constituir en el "mayor poder político y económico dentro de Europa".

Ello conlleva consecuencias económicas, sociales y fiscales y una de ellas es que el aumento del número de dependientes en relación a la población activa va a tener unas "consecuencias indudables" en el sistema público de pensiones. En este sentido, ha indicado que la entrada en jubilación de la generación del 'Baby boom' haría que "el modelo se desequilibre hacia 2030".

En este sentido, ha indicado que con las medidas que se quieren adoptar, como ampliar el cómputo a 40 años y también la base de cálculo o aumentar a 67 años la edad de jubilación, el modelo podría "equilibrarse", pero sobre la base de una pensión media que "tendería a bajar", en términos relativos. Ello, según Aguirre, nos lleva al debate de los complementos de pensiones a través de sistemas privados, EPSVs y planes de pensiones y ahorro.

El consejero de Economía ha señalado que se abre un "abanico de posibilidades", entre otras el sistema financiero que va a gestionar esos "ingentes" fondos de pensiones. En la actualidad, en Euskadi se estará en torno a casi al 25 por ciento del PIB en estas fórmulas y "podría ser cinco veces más". FISCALIDAD

Por otra parte, ha señalado que el debate fiscal es un "factor básico" en el debate político y se ha mostrado partidario de un "mayor equilibrio" entre los ingresos y los gastos públicos.

A su juicio, es necesaria una reflexión "serena y profunda" sobre el sistema fiscal y ha recordado las premisas de partida del Gobierno vasco. Por una parte, ha defendido que las modificaciones en la normativa tributaria no deberían anticiparse "innecesariamente" a la recuperación de la actividad económica. Además, ha indicado que el centro de atención no lo constituye una hipotética subida de impuestos, sino "la necesidad de mejorar el potencial recaudatorio".

Aguirre cree que hay que "reconducir" el sistema fiscal y recobrar niveles de presión fiscal en torno al 21 por ciento del PIB. En este sentido, ha indicado que en 2009 hubo un pinchazo recaudatorio de más de 3.000 millones, lo que llevó a un déficit fiscal de 2.600 millones y un ahorro negativo de 1.200.

El consejero vasco ha indicado que este año se ha corregido "sustancialmente" ese déficit y en 2011 esperan ahorro positivo. Según ha apuntado, ello es posible con un ajuste del gasto corriente y una mejora de la recaudación, pero, en todo caso, "no garantiza la sostenibilidad de nuestros servicios públicos". "Dudo que sólo con el crecimiento corrijamos el déficit fiscal", ha añadido.

Por último, se ha referido al proyecto de ampliar el Museo Guggenheim en Urdaibai y ha señalado que con "lo que está lloviendo" no es la "mejor" apuesta.

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