El catedrático de Medicina y jefe del servicio de Metabolismo Óseo y Mineral del Hospital Universitario Central de Asturias, Jorge Cannata Andía, ha asegurado que prácticamente todos los pacientes con enfermedad renal crónica (ERC) sufren alteraciones del metabolismo óseo y mineral, conocidas por sus siglas en inglés 'CKD-MBD'.

Cannata Andía ha realizado estas manifestaciones durante el XL Congreso de la Sociedad Española de Nefrología, que se está celebrando entre los días 16 y 19 de octubre en Granada, en el que ha dicho que el conocimiento de las alteraciones del metabolismo óseo y mineral y su relación con la ERC han progresado de manera muy significativa en los últimos años.

A este respecto, Cannata ha informado de que en los últimos años se ha producido "una mejora en la investigación de este tipo de enfermedades, lo que ha llevado a un mayor conocimiento sobre su naturaleza e implicaciones".

Asimismo, en los últimos veinte años los pacientes que reciben tratamiento renal sustitutivo con diálisis o trasplantes han ido recibiendo progresivamente un mejor tratamiento y cabe destacar que España se encuentra en "un lugar privilegiado en la investigación del metabolismo óseo y mineral, dado que una gran parte de los grupos líderes europeos en este tema son españoles".

De esta forma, las calcificaciones vasculares, el sufrimiento cardíaco y las alteraciones en el aparato locomotor son algunos de los daños que provocan las alteraciones óseas y que afectan de manera definitoria a la calidad de vida de aquellas personas que las sufren.

En este sentido, los tratamientos descubiertos y puestos en marcha recientemente suponen una esperanza para la mejora de la calidad de vida de los pacientes y podría reducir muchas de las alteraciones que se derivan de esta enfermedad.

Novedades en el tratamiento

Durante dicho Congreso se han presentado los resultados obtenidos en los cada vez más avanzados procesos de tratamiento. Así, el doctor Cannata ha comentado que "desde hace unos pocos años se ha introducido como tratamiento de la CKD-MBD nuevas formas de Vitamina D, hoy conocidas como Activadores del Receptor de la Vitamina D, y calcimiméticos". La combinación de ambos permite mejorar el funcionamiento de las glándulas paratiroides a la vez que tener un mejor impacto sobre el aparato cardiovascular.

Enfermedad renal crónica

De acuerdo a la definición actual de ERC, que el doctor Cannata considera tiene algunos puntos débiles, el porcentaje de personas que padecen ERC se encuentra entre el diez y el 12 por ciento. Pero, conviene recordar que este porcentaje incluye a una mezcla de pacientes.

Por un lado, están aquellos pacientes que sufren una verdadera ERC que progresará y en la que sólo un pequeño porcentaje podrá superar todas las complicaciones y llegar a tratamiento renal sustitutivo y, por otro lado, personas con descenso de función renal con una mínima repercusión renal producto de la edad y del envejecimiento del aparato vascular que no desarrollarán una ERC con las características anteriores.

En este sentido, Cannata ha mencionado que "durante muchos años, los nefrólogos nos habíamos centrado en los pacientes que llegan a tratamiento renal sustitutivo que son una minoría de los que se considera tienen ERC". Sin embargo, "desgraciadamente la mayoría no llega al final del camino y la principal razón es la mortalidad por complicaciones cardiovasculares".

Así las cosas, "la gran aportación de la nueva definición de ERC es la de llamar la atención sobre este hecho que facilita que nos centremos en la prevención de la progresión de la ERC". Por tanto, las alteraciones del metabolismo óseo y mineral son frecuentes, muchas y variadas, condicionan mucho la calidad de vida de los pacientes pero "la mayor repercusión clínica no es la ósea sino la cardiovascular. Los problemas óseos no suelen ser mortales, mientras que los cardiovasculares sí lo son".

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