Tres jóvenes serán juzgados este lunes por la Audiencia de Valladolid por un delito de tráfico de drogas cometido en agosto de 2008 cuando fueron sorprendidos por la policía a bordo de un turismo estacionado en doble fila en la calle General Shelly de la capital mientras, presuntamente, se disponían a cerrar un 'pase' de cocaína.

En su escrito de calificación provisional de los hechos, la acusación pública, que considera que los acusados, consumidores de cocaína, traficaban a pequeña escala para sufragarse su adicción y por eso les aplica la atenuante correspondiente, solicita para cada uno de ellos una pena de tres años de cárcel y una multa de 360 euros, según informaron a Europa Press fuentes jurídicas.

Los hechos se remontan al día 30 de agosto de 2008 cuando, sobre las 20.15 horas, los acusados, Francisco P.G, Alán M.G. y José M.L.D, sin antecedentes penales, ocupaban un turismo Alfa Romeo, propiedad del padre del primero, que se hallaba aparcado en doble fila a la altura del número 25 de General Shelly, y a escasa distancia del mismo se encontraba un grupo de jóvenes de entre 17 y 20 años.

Fue entonces, según observaron agentes de la Policía Nacional, uno de los integrantes del grupo se aproximó al turismo e inició conversación a través de la ventanilla con el conductor, Francisco P.G, para más tarde, tras mirar a ambos lados de la calle, entregar este último al primero un envoltorio de pequeño tamaño y color blanco que guardó en la parte trasera del pantalón, mientras los otros dos acusados vigilaban insistentemente para detectar posible presencia policial.

Cuando el comprador se disponía a entregar algo al conductor, los agentes actuantes se aproximaron al vehículo, momento en que el copiloto y también acusado, José Miguel L.D, alertó al conductor dándole un golpe en la mano, lo que llevó al supuesto cliente y sus acompañantes a abandonar el lugar de forma precipitada.

Los policías registraron el automóvil y en la guantera hallaron una cartera con cuatro envoltorios de plástico blanco, tres de ellos anudados con una cinta de jardinero de color verde y otro anudado con un trozo de plástico que contenían una sustancia pulverulenta que, una vez analizada, pudo comprobarse que se trataba de cocaína, en total más de 3 gramos cuyo valor en el mercado negro habrían alcanzado los 180 euros.

En la misma guantera se ocupó una cartera que contenía 15 billetes de 5 euros procedentes, supuestamente, de la venta de sustancias ilegales. Además, el acusado José Miguel L.D. entregó de forma voluntaria un trozo de hachís con un peso de 4 gramos.

Consulta aquí más noticias de Valladolid.