La Conselleria de Agricultura, Pesca y Alimentación ha aprobado un total de 3.878 planes de reconversión varietal de cítricos entre 2009 y 2010, que afectan a una superficie total de casi 8.000 hectáreas, según ha informado la Generalitat en un comunicado.

La inversión prevista en estos planes supera los 36,7 millones de euros y se enmarca en el programa de Reconversión Varietal de Cítricos 2009-2013 impulsado por esta administración. En concreto, este presupuesto va a permitir subvencionar actuaciones que prevén el arranque y la replantación de cerca de 6.000 hectáreas, así como el reinjertado de otras 2.000 hectáreas y la mejora de los sistemas de riego.

Durante estos dos ejercicios, las variedades más sustituidas son la clemenules, la marisol, la clemenpons y la orogrande en cuanto a clementinas; los híbridos clemenvilla y fortune; así como las especies de naranjo navelina y navelate.

Estas especies han sido reemplazadas, mayoritariamente, por las variedades de naranjo Powell, Chislett, Barnfield, Navelina, Lane late, Valencia, Fukumoto y el mandarino híbrido Murcott.

La Conselleria de Agricultura busca con estas medidas "reorganizar y diversificar la oferta citrícola para estabilizar el mercado y mejorar la rentabilidad del cultivo mediante la introducción de nuevas variedades de cítricos", han explicado desde el Consell.

En este sentido, el objetivo del Plan de Reconversión Varietal es conseguir desplazar la producción de diciembre y comienzos de enero hacia el final de la campaña para "paliar el déficit de producto con el que e encuentra la citricultura valenciana en los últimos meses del ejercicio y poder abastecer a los mercados en buenas condiciones a lo largo de toda la temporada".

Con el fin de garantizar la eficacia de esta medida, las plantaciones que se pueden acoger deberán reunir unos requisitos de superficie —entre 0,3 y 18 hectáreas— y densidad arbórea específica, en función del cultivo.

Las actividades subvencionables son el arranque, la plantación de variedades citrícolas y el injertado sobre patrones ya existentes en la plantación. Además, también se incluye la mejora de instalaciones de riego en las parcelas que ya estuvieran cultivadas en regadío y, por primera vez, el reinjertado de la plantación.

La subvención será, como mínimo, del 30 por ciento de la inversión a realizar, aunque se puede incrementar un 10 por ciento en el caso de agricultor profesional, un 10 por ciento en el caso de agricultor joven, un 5 por ciento en el caso de que el beneficiario radique en una zona clasificada como desfavorecida y un 5 por ciento si es socio de una organización de productores de frutas y hortalizas, pudiendo llegar al 60 por ciento de la inversión.

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