El joven Rafael Palomo ha ideado un programa destinado a niños con altas capacidades intelectuales a través del cual se les facilitará "poder y herramientas" para que sean ellos mismos los que desarrollen sus actitudes emotivo-intelectuales y así puedan descubrir qué es lo que le gusta e interesa.

Según explicó Palomo a Europa Press, se tratan de clases particulares, individuales y con horario flexible, en las que lo que se busca es incentivar la iniciativa propia del alumno a aprender y conocer cosas nuevas para lo cual el tutor deberá generar y proponer instrumentos adaptados a sus necesidades específicas.

El tutor debe actuar a modo de catalizador de las posibilidades del niño, descubriendo sus puntos fuertes y sus carencias, y adaptándose a sus necesidades, nunca presionándolo en ninguna dirección, sino permitiendo su libre y natural desarrollo emotivo-intelectual desde la argumentación racional y el respeto por la palabra propia y ajena.

La tutorización de niños con altas capacidades no tiene que estar necesariamente enfocada en los programas académicos de la enseñanza, ya que no se trata de insistir en ésta, sino de ir más allá de lo visto en la escuela y cubrir nuevas temáticas y problemáticas. En cualquier caso, el carácter general de las sesiones será fundamentalmente lúdico.

El en programa, que será presentado el próximo viernes 1 de octubre en la Asociación de Superdotados de Andalucía (ASA) en Málaga, organización que colabora en este proyecto, podrán participar tanto niños que pertenecen a ASA como los que no.

Origen del proyecto

La iniciativa surge a raíz de la experiencia del autor del programa, el cual también posee altas cualidades intelectuales pues, tal y como especificó, durante su etapa educativa le hubiese gustado contar con iniciativas como la que él mismo va a poner en marcha.

Además, a raíz de su experiencia impartiendo clases particulares a niños con dificultades en el ámbito académico, pensó que la realidad y necesidades de los niños con altas capacidades es relativamente ignorada por "gran parte" de la sociedad, tanto a la hora de reconocer su mera existencia como al respecto de las características específicas del fenómeno.

NECESIDADES

Los niños con altas capacidades poseen unas necesidades específicas que si no son atendidas, pueden tener consecuencias negativas tanto a nivel individual como a nivel social, pues podrían desarrollar una actitud reacia ante el sistema educativo e, incluso, hacia el mundo en general debido a la inadaptación.

Asimismo, el aburrimiento y el desinterés pueden llevar a un desaprovechamiento general de sus aptitudes e intereses y lastran el desarrollo personal del niño, según destacaron desde la Asociación de Superdotados de Andalucía en Málaga.

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