Svetlana y Semión Beliáyev, de la ciudad de Borisoglebsk, tardaron siete años en componer el crucigrama, en una hoja de seis por ocho metros, y en formular las preguntas, que ocupan dos tomos.

La pareja logró superar la plusmarca mundial de 50.400 palabras, establecida por un belga, pero lamenta que no podrán ser incluidos en
el libro Guinnes de los récords, pues allí sólo aceptan los crucigramas en inglés.

Los últimos seis meses la familia Beliáyev en pleno los dedicó a detectar las posibles faltas ortográficas y para ser presentado al público el lienzo gigante, compuesto de 349 piezas, fue colgado como telón en el escenario de un teatro.