En realidad, los perros no huelen el cáncer, pero sí los componentes alcalinos y de benzeno que generan los individuos aquejados de dicha enfermedad, y que no están presentes en el aliento de individuos sanos.

Los animales discernieron los individuos sanos de los enfermos con una fiabilidad del 90%
Los animales fueron capaces de discernir con una fiabilidad del 90% las muestras de individuos enfermos de las de los sanos. Para el estudio se empleó el aliento de 55 pacientes con cáncer de pulmón, de 31 con cáncer de mama y de 83 de individuos sin dolencia alguna.

Algunos de los canes utilizados eran perros-guía para ciegos, y fueron entrenados para detectar el cáncer como si de una bomba se tratara. Gracias a este adiestramiento, sólo erraron en 10 de las 564 identificaciones practicadas con alientos de enfermos de cáncer de pulmón. Y en 4 de las 708 veces que les dieron a oler muestras de pacientes sanos.

La comunidad científica lo cree posible

Los expertos que han analizado el estudio no han encontrado incongruencias en el texto, que consideran correcto. La idea de que los perros pueden detectar el cáncer "no es una locura", ha explicado a The New York Times el doctor Ted Gansler. "Es biológicamente plausible", afirma.

No obstante, muchos indican que es necesaria una mayor investigación y más estudios que acrediten esta capacidad canina.