Dimite el Gobierno de Líbano, aumenta la presión sobre Siria
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El primer ministro, Omar Karami, bajo críticas de la oposición desde el asesinato el 14 de febrero de su predecesor, Rafik al Hariri, dijo al Parlamento que su Gobierno renunciaba para asegurar que no se convertía 'en un obstáculo para el bien del país'.

Las noticias alegraron a miles de manifestantes que agitaban banderas en Beirut, desafiando una prohibición oficial de realizar manifestaciones contra el dominio sirio en Líbano.

Bancos, escuelas y negocios cerraron tras una solicitud de la oposición para realizar una huelga general contra Siria. El líder de la oposición drusa, Walid Jumblatt, dijo que el 'el pueblo venció' y llamó a la calma.

'Hoy estamos en un nuevo punto de viraje en la historia del país', dijo.

Un alto cargo sirio, quien pidió no ser identificado, dijo solamente: 'Este es un asunto interno. Líbano tiene los canales constitucionales para manejar esos temas'.

Siria ejerce un papel dominante en Líbano y mantiene 14.000 soldados en el país. Después del asesinato de Hariri ha aumentado la presión dentro de Líbano y desde el exterior para que el Gobierno de Damasco lleva a cabo una retirada militar completa.

El presidente sirio, Bashar al Asad, dijo que pensaba que Estados Unidos podría recurrir a una acción militar contra su país.

'Washington nos ha impuesto sanciones y nos aisló en el pasado, pero ninguna de las veces se cerró el ciclo a nuestro alrededor', dijo Asad al diario Repubblica de Italia.

'Si, en cambio, me pregunta si estoy esperando un ataque armado, lo he visto venir desde el fin de la guerra en Irak', opinó Asad.

Sin embargo, al preguntársele si creía que un ataque era inminente, dijo: 'No creo eso, por ahora son solo escaramuzas. Es cierto, el lenguaje de la Casa Blanca, si se examina en detalle, le lleva a uno a esperar una campaña similar a la que condujo a un ataque contra Irak'.

PRESIONES DE EEUU

Siria ha estado bajo intensa presión diplomática de Estados Unidos desde la muerte de Hariri en un atentado con coche bomba en Beirut. Muchos libaneses culpan del crimen a Siria, que niega su responsabilidad.

El subsecretario de Estado norteamericano David Satterfield, de visita en Líbano, dijo que Washington desea ver 'pasos concretos' de Siria contra las infiltraciones de insurgentes en Irak, la presencia de extremistas palestinos extremistas en Damasco y de las tropas sirias en Líbano.

'Siria debería compartir con el resto del Oriente Medio, con el resto de la comunidad internacional, la esperanza que tenemos de un Irak estable, próspero y libre', dijo.

En una acción considerada por algunos como un intento de aplacar a Washington, Siria intervino en la captura del medio hermano de Sadam Husein, Sabawi Ibrahim al Hasan al Tikriti, acusado de dirigir la insurgencia iraquí desde Siria.

Fuentes del Gobierno iraquí han dicho que fue capturado por kurdos sirios en el nordeste de Siria y entregado a kurdos iraquíes antes de ser llevado a las fuerzas iraquíes. Los kurdos sirios son observados muy de cerca por el gobierno sirio y es muy poco probable que hayan actuado sin su aprobación.

Israel lanzó el lunes una campaña para buscar apoyo internacional por sus acusaciones de que Siria estuvo vinculada a un atentado suicida palestino que mató el viernes a cinco israelíes y puso fin a una frágil tregua entre israelíes y palestinos.

Asad rechazó la acusación de Israel y negó la participación de Siria en el ataque.

El viceministro de Defensa israelí, Zeev Boim, dijo que era 'muy posible' que Israel ataque a Siria, pero el viceprimer ministro israelí, Shimon Peres, indicó que Israel no atacará mientras Estados Unidos continúe llevando a cabo su campaña diplomática para lograr la paz en la región.

/Por Nadim Ladki/.*.