• Antes de la llegada de las nevadas almacene alimentos y combustibles.
  • Tenga preparado un botiquín de primeros auxilios, linternas, radio a pilas, pilas y velas.
  • Disponga de calzado y ropa adecuada y compruebe el estado de su vivienda, especialmente techados y sistemas de calefacción.
  • Asimismo, después de las nevadas, con carácter general se recomienda utilizar el teléfono sólo en caso de llamadas de urgencia; no propagar rumores o informaciones exageradas sobre la situación; desconectar todos los aparatos eléctricos que no sean necesario y mantener abierta las llaves de paso para evitar la congelación de las tuberías.
  • Evite que personas mayores y niños salgan a la calle.
  • No viajar en coche salvo si es imprescindible y a ser posible, usar el transporte público. Si finalmente se viaja en vehículo propio, hay que revisar los neumáticos, el líquido anticongelante y los frenos además de llenar el depósito de gasolina, disponer de cadenas y ropa de abrigo.
  • También es recomendable el teléfono móvil con batería de recambio y tener cuidado con las placas de hielo sobre todo en zonas de umbría.
  • En caso de quedar atrapado en la nieve, se aconseja permanecer en el coche con la calefacción y el motor encendidos renovando el aire y sin quedarse dormido.
  • También hay que comprobar que se mantiene libre la salida del tubo de escape para que el humo no penetre en el coche y, si es posible, encender la radio para informarse de la situación.
  • Ante excursiones a la montaña es conveniente informarse de la predicción meteorológica e informar a las autoridades del itinerario previsto.
  • También es recomendable elegir la zona adecuada según la preparación física y el conocimiento que se tenga de la montaña e informarse de la localización de los refugios o cabañas para resguardarse en caso de descenso brusco de las temperaturas, tormentas u otras condiciones adversas y llevar un teléfono móvil.