El aumento del beneficio fue contenido por extraordinarios negativos de 1.165 millones de euros, tras provisionar el grupo unos 674 millones de euros por el plan de recorte de su plantilla en España y cancelar de forma anticipada el fondo de comercio de su filial en Reino Unido.

Las ventas crecieron el año pasado un 6,8 por ciento a 30.321,9 millones de euros, mientras el resultado de explotación EBITDA subió un 4,9 por ciento a 13.215,4 millones de euros.

Los analistas consultados por Reuters habían esperado de media una cifra de negocio de 30.081 millones de euros y un EBITDA de 13.215 millones de euros.

'A nivel operativo, son resultados buenos, en línea con el consenso y cumpliendo con las previsiones revisadas por la compañía después del tercer trimestre', dijo Víctor Acitores, analista de Venture Finanzas para agregar que sigue recomendando sobreponderar Telefónica, con un precio objetivo de 15,1 euros.

Las ventas se vieron impulsadas por el boyante negocio de la telefonía móvil y por la compra de nuevas operadoras celulares en Latinoamérica, mientras el principal motor de crecimiento a nivel operativo fue el negocio de la telefonía fija en España gracias al despegue de los accesos rápidos a Internet y el recorte de plantilla iniciado en 2003.

'Lo más destacable ha sido el buen comportamiento de la telefonía fija en España, cuyo EBITDA creció un seis por ciento, superando nuestras previsiones', dijo Acitores.

La compañía dijo que los resultados le colocan 'en una situación inmejorable para capturara nuevas oportunidades de crecimiento'.

El año pasado, Telefónica compró 10 operadores celulares de BellSouth en Latinoamérica por unos 5.850 millones de dólares, incorporando 14,7 millones de nuevos clientes.

Con esta compra, la deuda neta creció unos 1.7500 millones de euros a 20.982 millones de euros, pero también aumentó la base de clientes en un 26,4 por ciento a un total de 118,1 millones.

/Por Robert Hetz/