El anteproyecto de la ley general de espectáculos público de la DGA no convence ni a los vecinos de las zonas de copas ni a los hosteleros. El texto, que debe ser aprobado por las Cortes, establece que los bares y cafeterías cerrarán, como muy tarde, a las 2.30 h, y los pubs y discotecas, a las 4.30 h, si están fuera de las zonas saturadas.

Los vecinos de Moncasi y AV Casco Histérico señalan que, en lugar de centrar el debate en el horario, deben asegurar que la ley (tanto la actual como la futura) se va a cumplir. Creen que no se respeta su derecho al descanso y son partidarios de que los locales abran hasta la hora que quieran siempre que  no molesten a nadie.

Ignacio Sáenz de Cosculluela, de Moncasi, resalta que hay dos sentencias del tribunal europeo en las que se da la razón a los vecinos contra bares y que el juez está ultimando las conclusiones del contencioso que abrieron contra las instituciones aragonesas por no velar por su derecho al descanso. «Somos 55 vecinos que exigimos 600 euros por persona y mes por el daño que nos hacen los bares. Empezamos a contar en diciembre de 2003», recuerda.

Los hosteleros también rechazan el texto. En Zaragoza hay 4.000 bares o similares y la mayoría de ellos están en zonas saturadas. Los dueños de los locales quieren que el horario de cierre sea las 4.30 en toda la ciudad. Si no es así, los locales se concentrarán en zonas nuevas para poder abrir una hora más. Proponen, además, que las discotecas puedan abrir hasta las 5.30 horas.