Durante tres meses, el Museo Reina Sofía ha presentado una exposición llamada El arte sucede, en la que el autor Jordi Benito expone varias obras, entre ellas el vídeo objeto de la denuncia.

La presidenta de Amnistía Animal Madrid, Matilde Cubillo, explicó que durante los 53 minutos que dura esta grabación "cualquier persona que entre en el museo, sea niño o adulto, ve cómo le clavan puñales en la garganta para coger sangre en una copa, y el animal sigue con vida. Después le cortan la cabeza y la despellejan.

Las imágenes continúan con un ritual en el que se saca la sangre a la vaca, colocan a una de las personas la piel, le cortan las patas al animal y se las atan a sus pies.

Denuncia por email

En una entrevista telefónica con 20minutos.es, Cubillo ha relatado que aunque la exposición estaba abierta desde el pasado 11 de octubre, no se dieron cuenta de los hechos sino hasta el pasado lunes, por una denuncia que llegó a la organización vía coreeo electrónico.

Cubillo se presentó la tarde del lunes en el museo para comprobar el aviso, y vio efectivamente el vídeo en el que la presidenta identificó al propio artista Jordi Benito, que junto con otras dos personas mataban a martillazos a la vaca.

"La gente salía horrorizada"

"La gente salía horrorizada tras ver el vídeo", afirma Cubillo. Desde el mismo museo llamaron a agentes del Seprona de la Guardia Civil, que se personó en el Museo Reina Sofía y comprobó las imágenes que se estaban emitiendo, levantando el acta correspondiente.

Cubillo aseguró que "los responsables del Museo hablaron con la Guardia Civil y alegaron en su defensa que las imágenes fueron grabadas en los años 80, quitando importancia a lo que allí se estaba exponiendo. Sólo un pequeño cartel anunciaba que las imágenes podían herir la sensibilidad".

Instrucción de diligencias

Fuentes de la Comandancia de la Guardia Civil de Madrid dijeron que "se van a instruir diligencias y se va a dar cuenta a todos los organismos competentes para que se involucren en este asunto, pues las imágenes que se han expuesto podrían ser un delito que está tipificado en el Código Penal, aunque hay que estudiarlo porque fueron grabadas en los años 80".

Según el artículo 18 del Código Penal, el hecho de difundir imágenes constituyentes de un delito es apología de ello: "La provocación existe cuando directamente se incita por medio de la imprenta, la radiodifusión o cualquier otro medio de eficacia semejante que facilite la publicidad o ante una concurrencia de personas a la perpetración de un delito".

Apología delictiva

Es apología, a los efectos de este Código, la exposición, ante una concurrencia de personas o por cualquier medio de difusión, de ideas o doctrinas que ensalcen el crimen o enaltezcan a su autor. La apología sólo será delictiva como forma de provocación y por su naturaleza y circunstancias constituye una incitación directa a cometer un delito.

A este respecto, fuentes del Reina Sofía dijeron a Efe que "la postura del Museo es la de respetar los distintos contenidos artísticos de los creadores, siempre que las obras no transgredan las normas y esto está recogido en la Constitución".

Añadieron, además, que "el hecho de que en algún momento haya unas imágenes que puedan contener cierta violencia, no implica que se haga apología del contenido, como así dice Amnistía Animal acogiéndose al artículo 18 del Código Penal y, desde luego, el Museo considera que no hay, en absoluto, incitación directa a la perpetración de un delito; eso, con independencia de las ideas artísticas".

Para Amnistía Animal, "no hay justificación posible, por parte de los responsables del Museo, para exhibir imágenes tan crueles".

"Si esto es arte, no puedo respetarlo"

En la entrevista a 20minutos.es, Cubillo ha manifestado que considera que los artistas pueden ejercer su libertad de creación siempre que se respete la ley. "Pero si matar a una vaca a martillazos es arte, es algo que no puedo respetar".