Hollywood ya está preparado para la gala anual de los Oscar
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Después de meses de preparación, de las presentaciones de las películas nominadas que cuestan millones y semanas, de que los diseñadores y joyeros requieran a las estrellas del cine para que vistan sus prendas y diamantes, sólo tres misterios continúan sin desvelarse:

-- ¿Darán su voto los 5.800 miembros de la Academia a Clint Eastwood para galardonar al actor y director de 74 años con el Oscar a la mejor película por 'Million Dollar Baby'?

-- ¿Dará finalmente la Academia la estatuilla de oro a Martin Scorsese, uno de los directores más reconocidos del país, por 'El aviador' después de no haber sido galardonado en las seis ocasiones anteriores en que ha estado nominado?

-- Y ¿Realizará agudas críticas Chris Rock, presentador de la ceremonia, a la ABC, la cadena de televisión estadounidense que emitirá la celebración y que ya ha establecido un retardo de cinco segundos por si las cosas comienzan a ponerse demasiado groseras?.

Rock es una pieza fundamental del rediseño de los Oscar debido a que la ceremonia que se emite a todo el mundo ha ido perdiendo audiencia en los Estados Unidos.

Para algunas categorías todas las nominaciones serán introducidas juntas, nombrándose posteriormente el ganador. En otras, el ganador será anunciado desde el pasillo del teatro.

Richard Schickel, crítico de la revista Time Magazine, dijo recientemente que no creía que los cambios fuesen a aumentar la audiencia.

'Lo primero de todo es que la gente tiene que sintonizar y quedarse (viendo los Oscar) no importa qué formato tengan', dijo Schickel. 'Y este año ninguna de las películas es grandiosa en cuanto a los índices de éxito'.

Cuando las estrellas se reúnan dentro del teatro Kodak de Hollywood, serán protegidos por un pequeño grupo de policías, un sistema para detectar gas nervioso y se bloquearan las vías de acceso.

'Estamos haciendo todo lo posible', dijo John Miller, jefe antiterrorista del Departamento de Policía de Los Ángeles.

La ceremonia es 'un símbolo de la cultura estadounidense y tiene el riesgo de ser un objetivo potencial', dijo a Reuters en la víspera de la ceremonia número 77 de los Oscar.

Los comentaristas recuerdan que la última brecha en la seguridad de unos Oscar ocurrió en 1974, cuando un nudista corrió hacia el escenario cuando David Niven presentaba a Elizabeth Taylor.

Pero proteger la ceremonia anual se ha convertido en un asunto muy serio desde los ataques del 11 de septiembre de 2001.

Mientras se acerca la hora, los ensayos de última hora tienen lugar sin incidentes. Los floristas rematan los últimos detalles y docenas de turistas se aproximan a la zona.

Dermatólogos, expertos en cosmética y cualquiera que pueda rejuvenecer la apariencia trabajan contrarreloj para que los asistentes estén listos, en algunos casos haciendo uso del Botox, el popular inyectable que no necesita cirugía y que reduce temporalmente las arrugas y previene el temido sudor delante de las cámaras.

/Por Arthur Spiegelman/