correos palacio
Antiguo Palacio de Correos. 20minutos.es

El vigilante de seguridad Manuel Ramírez Torrecilla, que había pedido la baja voluntaria en la empresa para la que trabajaba, mató  a dos de sus ex compañeros con una escopeta de caza, hirió a un tercero y posteriormente se suicidó disparándose en la cabeza en el Palacio de Correos y Telecomunicaciones de Madrid.

Ramírez Torrecilla había llegado precipitadamente hasta la puerta del Palacio de Correos en la calle Montalban, en las inmediaciones de la Plaza de Cibeles, en un coche que dejó mal aparcado y una de cuyas ruedas reventó contra la acera, según un testigo presencial.

 

La empresa para la que trabajaba el homicida desmintió haberlo despedido
Aunque inicialmente se especuló con el que el agresor tuviera motivos laborales y tratara de llevar a cabo algún tipo de dramática venganza contra la empresa Orma Seguridad, la compañía ha desmentido en un comunicado haber despedido al homicida, que sólo prestó servicio en la misma durante un mes a finales de año, y atribuyó su acción a "algún tipo de problema personal con los agredidos".

 

El agresor había pedido, tras un mes de trabajo, la baja voluntaria el 27 de diciembre, según la empresa, que señaló que no se le habían apreciado problemas psicológicos ni trastornos psíquicos y que en el proceso de selección su comportamiento fue "absolutamente normal".

La crónica de los hechos 

Ramírez llegó al acceso del Palacio de Correos por la calle Montalbán pasadas las seis de la tarde y, tras abandonar el coche, se dirigió hacia el pasadizo de acceso al edificio armado con una escopeta de caza y con una cartuchera, cuyo origen se desconoce ya que la empresa ORMA aseguró que no son de su propiedad.

 

Cuando Juan Antonio Jiménez le dio el alto, el agresor le disparó en la cara y el cuello provocando su muerte instantánea
Cuando Juan Antonio Jiménez Ortega, de 49 años, le dio el alto, el agresor le disparó en la cara y el cuello provocando su muerte instantánea. Al oír ese primer disparo salieron Manuel Montañés e Inés García, ambos de unos 50 años, a quienes su ex compañero también tiroteó.

 

El primero recibió impactos en la zona del abdomen con orificios de salida y fue atendido en parada cardiorrespiratoria por los servicios de Emergencia, falleciendo en el Hospital Clínico a donde había sido trasladado.

La mujer fue trasladada al Hospital Gregorio Marañón donde permanece estable aunque con pronóstico grave a causa de un disparo en el hemitórax derecho con múltiples orificios de entrada. Su marido, que acudió al centro hospitalario, tuvo a su vez que ser atendido por un psicólogo del SAMUR tras sufrir una crisis nerviosa.

Tras la agresión, el ex vigilante se quitó la vida disparándose un tiro en la cabeza que le causó un gran "destrozo cerebral", según fuentes del SAMUR.

 Orma Seguridad, donde trabajaban los vigilantes fallecidos, presta servicio para las empresas constructoras FCC-Dragados que realizan la reforma del emblemático edificio del Palacio de la plaza de la Cibeles donde se ubicará la futura sede del nuevo Ayuntamiento de Madrid, cuyo vicealcalde Manuel Cobo acudió a interesarse por los hechos al lugar del suceso.

Compañeros de las víctimas declinaron hacer declaraciones a los numerosos periodistas que se desplazaron al lugar de los hechos, que permaneció acordonado por agentes del Cuerpo Nacional de Policía, mientras que la Policía Municipal mantenía cortado un tramo de la calle Montalbán.

 En la zona existen varias cámaras de seguridad debido a la presencia en este área de diversos edificios oficiales, como el cuartel general de la Armada, si bien por el momento se desconoce si han podido captar alguna imagen del suceso.