En Chile, un abogado de un grupo de derechos humanos calificó al arreglo alcanzado en España por el banco Riggs National Corp (con sede en Washington, D.C.) como una parte importante de los esfuerzos internacionales para llevar a Pinochet a la justicia por los abusos cometidos durante su dictadura, entre 1973 y 1990.

El nombre del militar retirado, de 89 años, ha aparecido en muchos casos de vejaciones a los derechos humanos en Chile y está siendo investigado también por evasión fiscal, fraude impositivo y malversación de fondos públicos. Pero hasta el momento nunca ha sido condenado por ningún delito.

'La decisión del Banco Riggs tiene la importancia histórica de demostrar que para nadie en el mundo son un misterio los horrores de la dictadura de Pinochet, y la necesidad de que sus victimas sean indemnizadas', dijo a Reuters Eduardo Contreras, abogado que representa a las familias de las víctimas chilenas en los casos de derechos humanos.

El acuerdo es también un triunfo para el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón, que lleva una década al frente de una cruzada para llevar a juicio a Pinochet por crímenes contra la humanidad.

Garzón presentó una queja legal contra Riggs el año pasado en Madrid, alegando que el banco había ocultado activos ilegalmente, y ordenó la creación de un fondo para las víctimas de Pinochet.

'La orden de la corte habla por sí misma', dijo Mark Hendrix, portavoz de Riggs. 'Esto permite a la institución dejar el asunto en el pasado'.

Hendrix dijo que Riggs pagará los 8 millones usando fondos reservados para estos casos, y que la corte retiró los cargos penales y civiles contra la compañía y siete ex y actuales directores y empleados.

En 1998, Garzón fracasó en su intento por poner al descubierto unos fondos que fueron ocultados por Pinochet, en el Riggs o en alguna otra entidad, cuando emitió una orden internacional para congelar los fondos del ex dictador.

DINERO DE RIGGS SUSCITA INVESTIGACIONES

Garzón tuvo mejor suerte con una orden de arresto internacional librada contra Pinochet, acusándolo de crímenes contra la humanidad, que llevaron a la detención del ex dictador chileno durante más de un año en Inglaterra a finales de la década de 1990.

Pero el esfuerzo fracasó cuando la justicia británica envió a Pinochet de nuevo a casa, diciendo que su salud era muy débil como para ser extraditado a España para ser juzgado.

Más de 3.000 personas murieron a causa de la violencia política durante el gobierno de Pinochet y decenas de miles fueron torturadas, encarceladas, y obligadas a exiliarse después de que la brutalidad militar suprimiera a la oposición.

Pinochet tuvo su dinero bien escondido hasta julio, cuando un subcomité del senado que investigaba posibles actividades de lavado de dinero en el Riggs reveló que Pinochet había acumulado hasta 8 millones de dólares en el banco.

En enero el Riggs se declaró culpable y acordó pagar una multa de 16 millones de dólares por no informar de transacciones sospechosas bajo el acta de Secreto Bancario de Estados Unidos, relacionadas con cuentas de Pinochet y autoridades de Guinea Ecuatorial.

En Chile la justicia acusa ahora a Pinochet de evasión fiscal y fraude impositivo, y algunos jueces han congelado millones de dólares de sus activos.

Los abogados de Pinochet han dicho que el dinero hallado en las cuentas del Riggs proviene de fuentes legítimas.

/Por Jonathan Stempel y Fiona Ortiz/. *.