Al interior del edificio accedieron el miércoles un experto en incendios de la Policía Científica y un químico de esta Comisaría General. El perro que acompañaba a los agentes está especializado en la detección de aceleradores de incendio, es decir, en la búsqueda de sustancias que pueden hacer que el fuego se propague rápidamente.

Por otro lado, en el transcurso del día se produjo una diligencia en relación con el incendio del edificio Windsor que se considera muy importante para la investigación. Se trata del volcado de las CPU de los ordenadores de control del edificio y de los vídeos de seguridad.

El jueves también se supo que en el momento de producirse el fuego había al menos una persona trabajando dentro de la torre, además de los vigilantes, según recoge la investigación policial y ha adelantado la Cadena Ser. Esa persona era una traductora de Deloitte que abandonó el edificio cuando los bomberos ordenaron su desalojo.

La policía no interrogó a esta persona hasta cinco días después del incendio.