Las dos grúas, de unos 140 metros de altura y capaces de soportar 35 toneladas de peso, fueron instaladas el martes con la previsión de que los trabajos de demolición comenzaran hoy, una vez finalizado el plazo de 48 horas solicitado por el Juzgado de Instrucción número 28 de Madrid al Ayuntamiento para que la Policía Científica concluya las investigaciones que está realizando en la zona.

Concretamente, la pluma de una grúa instalada en la calle de Raimundo Fernández de Villaverde comenzó a vencerse a las diez de la noche. Al percatarse de ello, los agentes de la Policía Municipal presentes en la zona alertaron al servicio municipal de bomberos, que trasladaron el aviso a los responsables de la compañía encargada de su instalación.

No obstante, al estar controlada la grúa por un sistema hidráulico, fue cayendo poco a poco hasta alcanzar el suelo en torno a las doce de la noche. Finalmente, los técnicos presentes en la zona procedieron a su recogida y lograron colocarla en su posición original. Previsiblemente, hoy podrá participar en las tareas de demolición del rascacielos.

Como consecuencia de este incidente, la circulación rodada quedó momentáneamente cortada.