El aumento del número de personas en situación de necesidad extrema, a consecuencia de la ampliación del contingente de parados de larga duración en un 62,7 por ciento, frente al 13,6 por ciento de 2008, ha provocado un crecimiento extraordinario de un 63,2 por ciento del número de beneficiarios de prestaciones por desocupación de carácter asistencial, frente al aumento del 19,2 por ciento experimentado el año anterior, lo que sitúa la cifra de perceptores en 22.591.

Así lo desvela el Informe Económico y Social de Baleares 2009, elaborado por el Centre de Recerca Económica de Sa Nostra, que se hará público el próximo 7 de septiembre a las 20.00 horas, y que también desvela que la pérdida de la ocupación en un 6,5 por ciento el pasado año, que afectó, sobre todo, a las familias de ingresos medianos y bajos y entre los colectivos menos cualificados y vulnerables, "derivó en una mayor presión sobre los mecanismos de prestaciones sociales".

De esta manera, refleja que el número de perceptores de prestaciones por desocupación alcanzó los 65.284 beneficiarios, lo que supone un incremento del 45,2 por ciento, en relación a 2008, año en el que esta cifra aumentó en Baleares un 32,4 por ciento, respecto al año anterior.

De este modo, el informe señala que esta tendencia al alza se extendió entre las prestaciones de carácter contributivo, que se incrementaron un 36,4 por ciento, hasta lograr a los 41.852 perceptores.

Asimismo, revela que 23.242 personas se beneficiaron en 2009 del impulso estatal para la ampliación de los subsidios existentes en respuesta a situaciones como el agotamiento de la prestación del paro sin colocación. Adicionalmente, 841 personas percibieron la renta activa de inserción, cifra que casi duplicó la registrada el pasado ejercicio, dado que se incrementó en un 91 por ciento, frente al 29 por ciento que aumentó en 2008.

Pese a ello, el estudio del CRE desvela que la tasa de cobertura de los beneficiarios de prestaciones por desocupación se situó en el 90,5 por ciento, el nivel más bajo de los últimos catorce años, lo que responde fundamentalmente "al hecho de que el aumento de personas en situación de desocupación (51,6 por ciento) superó con creces el incremento del número de beneficiarios de algún tipo de prestación (45,2 por ciento)".