La Fundación Marineland liberará este sábado en la isla de Cabrera cuatro tortugas marinas recuperadas, tres de ellas en el último año y una cuarta desde el año 2007 por esta entidad, después de haber sido encontradas heridas en aguas de Mallorca, gracias a un programa financiado por la Conselleria de Medio Ambiente y Movilidad, Marineland y la Fundación Aspro Natura.

Al acto, que se iniciará con la excursión en barco desde la Colonia de Sant Jordi a la isla de Cabrera a las 10.00 horas, asistirán el presidente del Govern, Francesc Antich, el conseller de Medio Ambiente y Movilidad, Gabriel Vicens, y el director general de Biodiversidad, Vicenç Vidal.

Por otra parte, hasta el mismo sábado será una incógnita si a la suelta de tortugas asistirán abordo del yate 'Fortuna' miembros de la Familia Real, tal como sucedió en 2008, cuando acudió la Reina, Doña Sofía, acompañada de sus nietos, Victoria Federica y Felipe Juan Froilán de Todos los Santos, hijos de la Infanta Elena. Asimismo, la Reina llegó acompañada de su amiga íntima Tatiana Ratchild y de la princesa Alia de Jordania, quien acudió junto a su primogénita y sus otras dos hijas gemelas.

Concretamente, según ha detallado a Europa Press la bióloga y responsable de la Fundación Marineland en Baleares, Gloria Fernández, este sábado se soltarán en Cabrera tres tortugas de la especie 'caretta caretta', que sufrieron traumatismos en las aletas anteriores por restos de redes o plásticos, mientras que la cuarta ha sido curada de una infección ocular, cuyo proceso de rehabilitación se ha prolongado durante tres años.

De los cuatro ejemplares, dos tuvieron que ser intervenidos quirúrgicamente, con el fin de amputarles una de las aletas anteriores, tras haberse quedado atrapadas en redes de pesca o en plásticos, que es una de las causas principales por la que estas tortugas quedan varadas.

Respecto a su peso, las tres tortugas heridas tras haberse quedado enredadas alcanzan los 1,8; 1,95 y 2,2 kilos, mientras que la de mayor envergadura es la ejemplar que sufría una lesión ocular, con 7,5 kilos.

De este modo, Fernández ha indicado que se trata de tortugas pequeñas, razón por la cual se ha decidido liberar a cuatro, en lugar de a tres, como suele ser habitual en el "acto simbólico" que se celebrará este sábado. Así, el pasado año se soltaron con la presencia de Antich tres ejemplares adultos, cuyo peso oscilaba entre los 21 y los 61 kilos.

La bióloga ha revelado que durante 2010, la Fundación Marineland ha hallado a 12 tortugas varadas, concretamente, en Cala Mondragó; Cala Bona; Cabrera; Pollença; Coll d'en Rabassa; Colonia de Sant Pere; Cala Torta; Bahía de Alcúdia y Menorca. No obstante, tres de ellas fueron halladas muertas, mientras que nueve sobrevivieron y se están recuperando y, de ellas, cuatro serán liberadas este sábado.

Así, ha recordado que, a través del citado programa con el Govern, la Fundación Marineland recoge durante todo el año ejemplares de tortugas heridas de la especie 'Caretta caretta', algunas de las cuales son encontradas muertas, mientras que otras fallecen en el centro por la gravedad de las heridas.

Por su parte, el resto de ejemplares que sobreviven son atendidos por los biólogos de Marineland, quienes se encargan de recuperar a las tortugas afectadas por desnutrición y deshidratación, neumonías y, en algunos casos, presentan graves lesiones internas tras haber tragado plásticos o anzuelos de palangre.

En ocasiones, como en el caso de dos de las tortugas que serán liberadas este sábado, los biólogos se ven obligados a amputar algunas de las aletas, después de que éstas quedaran estranguladas por restos de redes y plásticos. Por otro lado, también llevan a cabo intervenciones quirúrgicas, con el fin de extraer a las tortugas los anzuelos de palangre que suelen quedarse clavados en su cuello o paladar.

No obstante, estas especies de tortugas, que están protegidas por la legislación nacional e internacional, están dotadas de una extraordinaria resistencia, por lo que pueden llegar a sobrevivir a graves enfermedades, traumatismos y mutilaciones, siempre y cuando se les preste una atención médica adecuada. En este sentido, la Fundación Marineland acude desde 1993 a los rescates de los ejemplares varados, con el fin de rehabilitarlos y, posteriormente, liberarlos en aguas del Parque Nacional de Cabrera.

622

Varamientos desde 1993

Concretamente, durante el periodo 1993-2010, Marineland ha registrado en las costas de Baleares 622 varamientos de ejemplares de la Tortuga Boba Caretta Caretta, tres de Tortuga Laud Dermochelys coriacea y una de Tortuga Verde Chelonia midas.

La principal causa de varamiento, según ha concretado Fernández, fue la captura accidental con palangre de superficie, si bien ha indicado que han ido disminuyendo los casos en los últimos años, debido a que se ha reducido el número de embarcaciones pesqueras en Baleares, a consecuencia de la crisis económica y del incremento del coste del gasoil.

La segunda causa es que las tortugas quedan enredadas en plásticos, redes o restos de sedales, lo que les genera traumatismos en las extremidades, mientras que, por otro lado, un porcentaje de estos animales varados es hallado muerto en la costa y su estado de conservación no permitió investigar la causa que provocó el varamiento.

La bióloga ha informado de que el último hallazgo de tortugas varadas se produjo el pasado domingo en Pollença, donde se encontraron dos ejemplares envueltas en restos de red, de las cuales, uno de ellos ya estaba muerto, mientras que el otro se encontraba gravemente herido, aunque ha sobrevivido, pese a sus lesiones en el caparazón por rozamiento de una red durante semanas.

Durante los últimos años, alguna de las tortugas recuperadas y liberadas en su medio natural ha sido equipada con un transmisor vía satélite, que emite una señal cada vez que la tortuga sube a la superficie a respirar, lo que permite un seguimiento detallado, preciso y en tiempo real de la posición y rumbo de las tortugas, con el fin de que los biólogos de Marineland conozcan su distribución espacial y temporal en el Mediterráneo a lo largo del año.

Nadando desde florida a baleares

Gracias a estos transmisores, financiados por la Comunidad Económica Europea, Marineland ha detectado que algunas tortugas liberadas en Cabrera durante los últimos años han llegado nadando hasta el Norte de África, concretamente, a la costa argelina, donde encuentra alimento suficiente para alcanzar la talla de adulto y madurar sexualmente para iniciar la migración a las playas, con el fin de anidar.

Pese a que este año no se van a instalar estos transmisores, debido a su elevado coste, Marineland sí que va a colocar en las tortugas liberadas unas placas mecánicas con un número, con el objetivo de identificarlas en el caso de que sean vistas o rescatadas de nuevo.

Fernández ha indicado que las tortugas que pueblan las aguas del Mediterráneo español tienen un doble origen, de forma que algunas proceden de las costas griegas y turcas, mientras que también hay ejemplares del Atlántico, que han nacido en las costas de Florida y el Golfo de México y, mientras alcanzan la talla adulta, llevan a cabo un viaje migratorio por todo el Océano Atlántico, de manera que las corrientes arrastran a algunas tortugas al Estrecho de Gibraltar, hasta que llegan al archipiélago balear. Así, ha detallado que la mayoría de tortugas 'Caretta Caretta' que se encuentran en las islas proceden del Atlántico.

Finalmente, Marineland hace un llamamiento para que quienes encuentren herida a una tortuga mantengan al ejemplar, ya sea vivo o muerto, en un lugar húmedo y fresco y llamen al 112, con el fin de que los biólogos puedan estudiarlo.