Con bocanadas de mar y vino blanco del Condado y Barbadillo sacia El Lolo al más exquisito de los sibaritas. Sólo hay que dejarse llevar y llegan las gambas fresquísimas de Huelva, las cigalas de lujo, el mejor langostino, bocas, patas y cañaíllas.

Éste es un bar trianero que rezuma frescura: en el marisco y en el ambiente. Está sumergido en una isla de casas bajas escondida entre bloques de pisos, en el barrio del Turruñuelo, en el Haza del Huesero. El local es muy singular, mitad bar, mitad patio alicatado, aderezado del canto de canarios, ruedas de coches de caballos y cachivaches antiguos. La luz y el ambiente te transportan gracias a esa esencia difícil de alcanzar que se guarda en algunos rincones de Triana conocidos por unos pocos.

El Lolo lleva este bar, abierto desde los setenta, con mucho nervio y brío. Va personalmente a Huelva de donde trae todo el marisco, que tendrá que cocer con precisión de alquimista para que quede en su punto. Trata directamente con los armadores asegurando, de primera mano, la frescura y calidad de los productos que en unas horas llenarán sus mesas. Hablamos de lo mejor, con cero grasas. Un plato de gambas sale por unos 9 1, y las cigalas, según la materia prima. Lolo nos cuenta que hay días que están a 30 1 y otros que las ha tenido de lujo a 120. De colofón, unas tapas de queso añejo de Valladolid y el placer de haber comido como un rey.

* Juan de Pineda, 4. De 8.30 a 17 h y de 19 a 1 h. Tel.: 954 330 056. Cierra los lunes, menos en verano.