Soy una perrita juguetona y cariñosa de una raza que no tengo nada clara. Sé que mi mamá tuvo muchos cachorritos y no podía cuidarnos a todos. Amorina me adoptó y, desde entonces, me dedica todos sus mimos y atenciones. Me tiene muy consentida: puedo dormir en la cama, comer a mi antojo... Adoro estar en el parque junto con mis amigos, retozando o corriendo tras la pelota.