El Instituto de Estudos Miñoranos (IEM) ha localizado en el municipio pontevedrés de Arbo uno de los yacimientos más antiguos conocidos en Galicia, del Paleolítico Inferior, y que cuenta con la particularidad de que el material hallado se encontraba en su situación original, lo que permitirá a los expertos extraer información inédita sobre esta época en el contexto gallego.

El lugar fue descubierto hace aproximadamente unos dos meses por uno de los colaboradores del instituto, el experto Manuel Ledo, quien encontró material lítico en la zona; y se estima que la antigüedad del material puede superar los 250.000 años. En cuanto a los útiles localizados, se trata de objetos de las industrias achelenses, como pueden ser bifaces —hacha de mano con forma de almendra— y hendedores —otro tipo de hacha de mano—.

La principal peculiaridad del hallazgo, según ha explicado a Europa Press el coordinador de la excavación y director de la sección de Prehistoria y Arqueología del IEM, Eduardo Méndez, reside en que, mientras en muchos yacimientos los útiles aparecen desplazados, en el caso del enclave de Arbo "se encuentran exactamente" en su posición original, lo que supone contar con una "instantánea de la ocupación de ese yacimiento".

La actividad arqueológica en el punto comenzó con el adecentamiento de la zona en la que actuar, para descubrir los perfiles, y posteriormente se realizaron las primeras excavaciones, a poca profundidad. "Con ellas nos llevamos una sorpresa, ya que apareció material muy significativo", ha afirmado.

Durante los cuatro días —de finales del mes de julio— que ha durado esta primera fase de prospecciones han aparecido más de un centenar de útiles, si bien, en el entorno del yacimiento —próximo a un viñedo— puede haber entre 500 y 600 piezas más. "En tres metros cuadrados abiertos han aparecido entre 116 y 119 piezas", ha destacado Eduardo Méndez, constatando que se trata de una gran cantidad de material para el poco espacio estudiado.

Nuevos trabajos

Este centenar de útiles localizados son registrados y serán estudiados en el laboratorio del propio Instituto de Estudos Miñoranos. En septiembre, técnicos del Centro Nacional de Investigación sobre Evolución Humana (de Soria), se encargarán de realizar, en sus propios laboratorios, procedimientos físicos para datar el yacimiento con concreción. Para ello emplearán una técnica denominada OSL —Luminiscencia Opticamente Simulada—.

Ese mismo mes también se retomarán las tareas de excavación, con una campaña que podría durar hasta dos semanas y se realizaría de forma continuada.

Según ha explicado Méndez, las primeras labores de excavación se han realizado, una vez obtenido el correspondiente permiso de la Dirección Xeral de Patrimonio de la Xunta, con la colaboración material de la Universidade de Vigo y la colaboración científica del Centro Nacional de Investigación sobre Evolución Humana.

Consulta aquí más noticias de Pontevedra.