Raquel no aparecía como usuaria del Servicio Andaluz de Salud (SAS) ni como pensionista. Y ha tenido que demostrar que lo es aportando documentación.

La culpa de los errores la tiene Diraya, un nuevo programa que aplica el SAS desde hace varios meses en los centros de salud de Andalucía. En Málaga ya se aplica en 16 ambulatorios y en las próximas semanas continuará en los ochos restantes. Se trata de digitalizar los datos de los pacientes en una base de datos única donde están los más de tres millones de usuarios andaluces. Pero la informática no es exacta y falla. Así, puede pasar que, después de toda la vida yendo al mismo centro de salud, usted no esté registrado como usuario.

Raquel García, 18 años. «Hace tres días que estoy esperando para ver un médico por un error en la base de datos. No aparezco como pensionista al ser huérfana y he tenido que traer más documentos para que me asignen un médico».

Rafael Díaz, 30 años. «Llevo más de una hora esperando por una cita. El otro día vine y me dijeron que los ordenadores son antiguos y van muy lentos. No entiendo por qué no los han renovado si han cambiado el programa informático».

Manuela Sánchez, 65 años. «Hace casi una hora que espero para la cita. Es imposible solicitarla por teléfono porque nadie lo coge. Hay sólo dos personas en el mostrador de citas y creo que deberían poner más personal».