Verduras y hortalizas valen el doble por culpa del frío
De infarto. El kilo de judías verdes costaba ayer en el mercado central más de seis euros. Martín Mesa
Las habas, judías, alcachofas, berenjenas y calabacines están a precio de oro en los mercados. Han subido más del doble en sólo unas semanas. Por ejemplo, un kilo de judías cultivadas en Málaga se pagaba ayer en el mercado de Atarazanas a 6,60 euros el kilo, mientras que a principios de año no superaba los 1,40. Y es que las heladas que cayeron en la provincia han arrasado, entre otros, los cultivos de habichuelas. Las que estaban ayer más baratas (3 euros) procedían de los invernaderos de Almería. La escasez ha llevado a importar judías verdes de Marruecos... pero a 7 euros. También a precio de infarto están las habas y los calabacines. 

A cambiar de dieta

«El precio ha subido tanto que los clientes ya no protestan, sino que directamente dejan de comprar», asegura desde su puesto en Atarazanas María Dolores Morales. La solución para muchos consumidores, mientras no baje un poco, es cambiar un poco su dieta. Como hizo ayer Ana Rodríguez, que fue buscando habichuelas para la berza. «Pero a 6,60 euros el kilo no las pago», afirmó.

Las hay más baratas, pero están quemadas. Los vendedores más veteranos del mercado central no recuerdan una subida igual. «Cada vez que hay una helada se encarece un artículo, pero no todos a la vez, como ha ocurrido ahora», admite José Triana, quien cree que lo peor ya ha pasado. Esta semana han comenzado a bajar algo los precios, por ejemplo, el del pimiento.

Las cooperativas agrarias malagueñas creen que las heladas no sólo han afectado a los cultivos de temporada, sino también a los de invernadero. Los más críticos: calabacín, berenjena, alcachofa, judías y habas. En total, se han perdido unas 80.000 toneladas. Mientras, en el tomate rozan la friolera de 25 millones de euros.

Las zonas más afectadas

Cerca de 1.500 hectáreas de papatas se han perdido en la Axarquía y Antequera por culpa de las heladas. La ola de frío también ha dañado cultivos tropicales como el aguacate. Y hasta los árboles. En la comarca del Guadalhorce, los perjuicios se centran en los cítricos, en especial las naranjas. Mientras, la cosecha de limón de Estepona ha quedado prácticamente perdida.