Benicalap: las tiendas sin buzón no reciben el correo

El jefe de reparto se niega a dar en mano las cartas y esgrime una norma que aconseja, sin imponer, el casillero. Los tenderos temen a los fisgones.
La correspondencia se entrega sin entrar en las tiendas.
La correspondencia se entrega sin entrar en las tiendas.
Rebeca Argudo
Los comerciantes de Benicalap no salen de su asombro. La oficina de Correos del barrio, según han contado a 20 minutos, les está obligando a ponerse buzones en las fachadas de los comercios. De lo contrario, «no nos traerán el correo» porque se niegan a entregarlo en mano, se quejan. Fuentes de la asociación de comerciantes del barrio denuncian: «Ya tenemos conocimiento de un establecimiento al que no le han llevado las cartas por este motivo».

Los comerciantes explican que el jefe de reparto de Correos de la zona ha tomado esa medida de acuerdo con el Real Decreto 1829/1999.

Sin embargo, esa norma contempla la posibilidad de instalar buzones, pero no obliga: «En los inmuebles que sean viviendas unifamiliares o locales comerciales, la entrega podrá hacerse en un casillero domiciliario situado cerca de la primera puerta de entrada o sobre ella».

Además, según los comerciantes, «se debe garantizar la privacidad del correo, algo que estando en la calle es imposible». También refleja que «no se puede suspender la entrega si no es por fuerza mayor, y no creemos que esto lo sea», comentan. Se quejan, además, de que los casilleros eliminan «el contacto personal con el cartero que, dicho sea de paso, últimamente ni saluda».

Un último argumento: muchos comercios reciben catálogos y cartas grandes que no caben en los buzones normalizados y «tendría que poner uno que midiera un kilómetro», bromean.

Por ello, consideran que esta situación es «un atropello porque toda la vida se han entregado las cartas en los comercios, en mano».

Pese a que no les gusta la idea de los buzones, alrededor del 30% de los comercios que están adscritos a la asociación «ya se los han puesto» para evitar más problemas.

Publicidad inmobiliaria

Por otro lado, «varias inmobiliarias se han ofrecido a pagar los buzones y su mantenimiento a cambio de poder anunciarse en ellos», según los afectados.

20 minutos ha intentado recabar la versión de los hechos de Correos, pero la empresa no ha respondido a los requerimientos.

Tampoco sirve cualquier casillero

El Real Decreto de la polémica define los buzones como elementos que permitan «el depósito de los envíos desde la calle». En ellos, prosigue, «figurará, obligatoriamente, el nombre de la calle y el número u otros datos identificativos de la dirección postal». También pueden ponerse los nombres y apellidos de los residentes (si es una casa) o el del titular del local (en el caso de los comercios).

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