El presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, cree que el alcalde de Santander, Íñigo de la Serna, se ha comportado "como un auténtico mansurrón" al estar "hora y media" al lado del ministro de Fomento, José Blanco, y no preguntarle por ninguna obra ni reivindicarle "nada".

El líder regionalista ha respondido así a preguntas de los periodistas a propósito de la visita de Blanco este domingo a Santander, de los anuncios realizados por el ministro en esa jornada, y de las afirmaciones con las que ha respondido este lunes el alcalde de la capital, que asistió también junto al ministro a la inauguración de los Juegos Náuticos Atlánticos.

Revilla, que habló hasta tres veces por teléfono el domingo con el ministro y otra más este lunes, ha explicado que el propio Blanco le ha comentado cómo el alcalde, "que está todos los días protestando en el periódico", no le dijo nada durante el tiempo que coincidieron en el acto.

A su juicio, "lo que no se puede hacer es estar al lado de un ministro al que le están denostando todos los días en el periódico y no decirle ni una palabra". Utilizando términos "taurinos" aprovechando que acaba de celebrarse la Feria de Santiago, el presidente ha recalcado que eso es ser "un mansurrón".

"Yo creo que cuando un ministro de la importancia del señor Blanco viene a Cantabria y uno tiene la oportunidad de estar hora y media con él, es para que todo esto que aparece en los medios de comunicación se lo diga en directo. Yo puedo asegurar que cada vez que viene un ministro aquí, lo que más temen es que les invite a comer, porque les amargo la comida pidiéndoles obras y machacándoles", ha subrayado Revilla.

El ave,

En santander en 2015

El líder regionalista ha recordado que él y la vicepresidenta regional, Dolores Gorostiaga, fueron a Madrid a "amarrar" el tren de alta velocidad, que va a quedar plasmado en un "documento draconiano" en el que el Gobierno de España se compromete a que "llegue a Cantabria y a Santander en el entorno del 2015".

En su opinión, con ese documento "ya nadie podrá dudar, salvo que se dude de la firma de un Gobierno". Él, por su parte, confía en las firmas y, de hecho, ha puesto el ejemplo del compromiso suscrito con el ex ministro Rafael Arias Salgado para la construcción de la Autovía de la Meseta.

"Yo no dudé, y la obra está hecha. Tampoco tengo que dudar de lo que vaya a firmar aquí el día 12, por lo que ese tema está ya absolutamente pinchado", ha sentenciado Revilla, que espera que después de ese día la polémica sea "ya historia" y "nadie más hable de ello".

Otras obras

Pero además, ha resaltado que en la reunión con el ministro no se habló sólo del AVE, sino que el Gobierno regional también protestó "enérgicamente" por la paralización de obras en marcha y pidió una solución para esa "situación gravísima".

Entre esas obras, el presidente ha citado la Autovía Solares-Torrelavega, la Ronda de la Bahía, el Distribuidor de La Marga y la carretera de San Glorio. Salvo esta última, para la que está "negociando una solución con el Ministerio", el resto "ya ha sido reconsiderado" y existe el "compromiso de que las obras no se paran y que se van a terminar en el plazo previsto".

"Esto es lo que tiene que hacer un Gobierno si tiene el ministro de Fomento al lado: darle la trisca, pero la trisca literalmente, diciéndole que esto no es tolerable", ha apostillado Revilla, que ha invitado al alcalde de Santander a "arrimar el hombro en estas cuestiones fundamentales para Cantabria".

El jefe del Ejecutivo cántabro ha reconocido que ha tenido sus "problemas" con el ministro por estos asuntos y se ha tenido que "plantar en defensa de los intereses de Cantabria", pero ha señalado que "rectificar es de sabios" y no le "duele" hacerlo. Ahora espera que las relaciones entre el Gobierno de España y el de Cantabria sigan siendo "como hasta ahora lo han sido".

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