Lindsay Lohan
Lindsay Lohan, en una imagen de archivo. ARCHIVO/EFE

La actriz Lindsay Lohan ha sido puesta en libertad antes de que se cumpliera la condena de 90 días de cárcel que le había sido impuesta por violar su libertad condicional tras ser imputada de un delito por conducción temeraria (en 2007 fue cogida conduciendo bajo los efectos del alcohol). La actriz debe hacer ahora una rehabilitación de tres meses en un centro.

A principios del mes de julio, una jueza de Los Ángeles condenó a la intérprete a tres meses de prisión. La jueza Marsha Revel afirmó que la celebridad, que rompió a llorar al conocer el veredicto, no cumplió con su obligación de asistir semanalmente a unas clases orientativas sobre el uso del alcohol.

La sentencia incluye 30 días de prisión por conducción temeraria, y otros 60 días por dos cargos al conducir bajo los efectos del alcohol. A finales de mayo, Revel ordenó la detención de la protagonista de Herbie: a tope o Chicas malas después de que ésta no compareciera a la vista para revisar su caso. Entonces, Lohan puso como excusa que se encontraba en el festival de cine de Cannes, en Francia, y que alguien le había robado el pasaporte.