Cadáver de español desaparecido
Un cadáver (zona pixelada) flota entre desperdicios arrastrados por el río en el que desaparecieron los españoles. Carlos Gutiérrez / EFE

Bernat Palau y Aina Frau, los dos supervivientes del accidente en un río mexicano en el que desaparecieron cuatro jóvenes españoles, han regresado este lunes a España, el mismo día en que Irene Carbó ha sido identificada como la tercera víctima del siniestro y mientras sigue la búsqueda de Francesc Espasa, aún desaparecido.

El cuerpo de Irene Carbó fue identificado por su padre Bernat Palau y Aina Frau, que no han hecho declaraciones a su llegada a Barcelona, han sido conducidos por agentes de la seguridad del aeropuerto a una sala donde les esperaban sus familiares. En la misma sala también estaban presentes los familiares de Francesc Espasa, que aún no ha sido localizado por las autoridades mejicanas, y a los que los dos jóvenes supervivientes han entregado parte de su equipaje.

Bernat Palau, Aina Frau y Francesc Espasa eran amigos y los tres estudiaban en la Universidad Politécnica de Cataluña. Irene Carbó Xifre, cuyo cadáver fue encontrado esta madrugada, fue identificada horas después por su padre, Joan Carbó, quien viajó hasta la zona del siniestro junto a otros familiares de las víctimas, según ha explicado Gerardo Cabrera, titular de Protección Civil de San Luis Potosí.

Las otras dos jóvenes identificadas hasta ahora son Neus Terradas y su hermana Núria, originarias, al igual que Irene Carbó, de la población gerundense de Cassà de la Selva. Neus Terradas Trias estudiaba en la Universidad de Tampico, mientras que su hermana Núria y su amiga Irene Carbó habían ido a visitarla. Los tres cuerpos fueron encontrados entre 18 y 70 kilómetros aguas abajo del lugar donde ocurrió la tragedia, en mal estado de conservación por los días transcurridos en el agua y la turbulencia del río.

Todavía no ha sido hallado el leridano Francesc Espasa, de 26 años, el único de los jóvenes que subieron a la barca accidentada que permanece desaparecido. Espasa, estudiante de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Telecomunicaciones de la Universidad Politécnica de Cataluña, había viajado a México para participar en un proyecto de acceso a Internet en aldeas apartadas.

Todo el pueblo está de luto y en las calles no se habla de otra cosa Tras finalizar el trabajo, Espasa y sus compañeros de facultad Bernat Palau y Aina Frau decidieron hacer excursiones por México y se encontraron con las jóvenes de Cassà de la Selva, con las que decidieron visitar la famosa cascada de Tamul, para lo que debían cruzar el río en el que se produjo el accidente. El barquero y el guía que acompañaban a los jóvenes en la barca permanecen detenidos. El guía convenció a los muchachos de que podría llevarlos a la cascada por una ruta segura, pese a que las autoridades turísticas les habían dicho que no se podía llegar a ella por el mal tiempo.

Pese a que las lluvias habían aumentado el caudal y la fuerza del río, el barquero les aseguró que no había peligro. Sin embargo, casi al llegar a la otra orilla, saltó de la barca abandonándolos a la fuerte corriente. El barco volcó y los chicos cayeron al agua. Solo dos pudieron nadar hasta la orilla, el resto fue arrastrado por las aguas del río.

El barquero y el guía permanecen detenidos Las banderas del Ayuntamiento de Cassà de la Selva ondean a media asta desde el pasado sábado, cuando se confirmó que se había encontrado el cadáver de Neus Terradas, mientras posteriormente se halló el cuerpo de su hermana Núria. "Todo el pueblo está de luto y en las calles no se habla de otra cosa", ha señalado el alcalde, Carles Casanova, muy afligido por el duro golpe que han recibido los familiares, amigos y vecinos de las tres chicas.

Por otra parte, un juez mexicano ha decretado prisión para el barquero y el guía que acompañaron a los seis españoles en la balsa con la que sufrieron el accidente en el río Tanchachín, según explicó el primer secretario de la Embajada de España en México, Antonio Casado. Según declararon en México, poco después de la tragedia, los dos supervivientes, Bernat Palau y Aina Frau, el barquero saltó de la lancha ante la dificultad de llevarla a la otra orilla y dejó a los españoles a merced de la fuerza del río, lo que provocó que la embarcación volcara.