Las farmacias y piscinas de La Rioja desarrollan desde esta semana se inicia una campaña de prevención de la cistitis, organizada por el Centro de Investigación sobre Fitoterapia (INFITO), en la que se distribuirá un decálogo con recomendaciones de higiene y sobre el uso del cranberry o arándano rojo americano en la prevención y tratamiento de la cistitis elaboradas esta entidad.

Según indica la organización de la campaña, "en vacaciones se incrementan las infecciones urinarias causadas por las relaciones sexuales, antes conocida por "cistitis de luna de miel", así como las debidas al baño en piscinas", según datos de la Sociedad Española de Ginecología Fitoterápica (SEGIF), también colaboradora en la campaña.

Para Eloísa Guallar, especialista en fitoterapia y coordinadora de la campaña en La Rioja, "se trata de concienciar a la población sobre cómo evitar esas molestas infecciones urinarias recurrentes que, en el caso de las mujeres jóvenes, se incrementan en verano debido a un aumento de las relaciones sexuales".

Como destaca el doctor Javier Haya, presidente de SEGIF, "es importante orinar antes y después del acto sexual para reducir el riesgo de infección; los ginecólogos recomendamos, además, tomar aránano rojo de manera preventiva en periodos de incremento de las relaciones sexuales".

La SEGIF elaboró hace dos años un documento de consenso sobre las propiedades de este fruto rojo, que puede encontrarse en forma de preparados en la farmacia, en el tratamiento y prevención de la cistitis.

Este año también ha recibido la recomendación de la Sociedad Iberoamericana de Neuro-urología y Uroginecología y de la Sociedad Española de Farmacia Comunitaria, que han editado un Libro Blanco con todos sus estudios, donde se refleja que reduce el riesgo de nuevas infecciones a la mitad. Las propiedades del cranberry contra la cistitis se atribuyen a las proantocianidinas (PAC), que impiden la adhesión de las bacterias.

La antes llamada "cistitis de luna de miel" consiste en una inflamación que se presenta en algunas mujeres después de mantener relaciones sexuales. Suelen sufrir micciones dolorosas, sensación de escozor y necesidad de orinar con frecuencia, síntomas que se prologan durante un día o dos y desaparecen hasta que vuelven a tener relaciones sexuales.

En su aparición parecen estar implicados diferentes microorganismos, aunque también se favorece por el traumatismo que sufre la uretra durante la actividad sexual. En el caso del baño, se ha visto que el agua dulce favorece las infecciones urinarias en mayor medida que el agua de mar, por lo que se recomienda cambiarse o secar bien el bañador tras salir de la piscina o un río, así como orinar.

Las infecciones del tracto urinario representan entre un 5 y un 10 % de las consultas de Atención Primaria, el 30 % de las de urología y miles de ingresos en urgencias. En España, tan sólo en mujeres de entre 20 y 44 años se producen más de 3,5 millones de episodios anuales de cistitis aguda.

El decálogo plantea, entre otras cuestiones, diversas medidas higiénicas, y, especialmente, recomienda la ingestión de un mínimo de 1,5 litros de líquido al día, para eliminar más rápido las bacterias del aparato urinario.

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