Estudió artes gráficas y diseño. Es su tiempo libre dibuja y hace tiras cómicas.

En pleno paseo de la Castellana, frente al imponente edificio del Ministerio de Economía y Hacienda, transitan cada mañana miles de personas. Funcionarios y oficinistas en su mayoría, pero también algunos vecinos del barrio. Después de tres años en la zona de Cuzco, Amaya conoce a muchos de ellos. «La señora Antonia, empleada doméstica de una casa cercana, es muy dicharachera y siempre me hace reír con sus bromas», comenta con una voz tímida y dulce. «También pasaba por aquí un profesor, un señor inglés que todos los días me hacía practicar su idioma con una parrafadita».

Amaya sabe sacarle a la vida su lado más divertido y lo refleja en una tiras cómicas que la ayudan a expresar su forma de ver las cosas, como la que figura en esta misma página.

 

TOMA Y DACA. ¿Qué haces en tu tiempo libre? «Siempre estoy con mis dibujos. Me inspiro en el día a día». ¿Cuál te parece el mayor problema de tu generación? «Creo que cada persona es un mundo, cada uno tiene sus propias preocupaciones. Puede que el trabajo, pero unos tienen suerte y se colocan rápido y otros están dando tumbos de un lado a otro». ¿Prefieres el cine o el teatro? «Los dos. Acabo de ver Los chicos del coro en cine y me ha gustado mucho la historia y la  estética con que se presenta. En teatro no quiero perderme Hysteria de John Malkovich». ¿Tú músico favorito? «Me considero auteísta, por Luis Eduardo Aute. Si creyese en los ídolos, él sería el mío».