A preguntas de los periodistas, el presidente accidental de Melilla, Miguel Marín, ha criticado a los grupos políticos catalanes que ha respaldado esta prohibición que, en su opinión, "va contra la libertad de las personas" a la hora de elegir los espectáculos a los que acuden.

Marín ha subrayado que España "es un país abierto, libre y tolerante" en el que se debe respetar a aquellos a los que gustan los toros como a quienes no y "que el quiere ir los toros que vaya, y el que no, que no vaya".

El presidente accidental, después de rechazar por "radical" la decisión del Parlament, ha asegurado que "Melilla está a favor de la fiesta nacional y no la prohibirá bajo ningún concepto".

Por último, Marín ha indicado que su Gobierno no se ha planteado de momento declarar 'Bien de Interés Cultural' la fiesta de los toros, como van a hacer Madrid, Valencia y Murcia, todas ellas gobernadas por el PP, pero ha advertido que si se creyera necesario para defender la celebración de corridas de todos, no tendrían inconveniente en hacerlo.