La Asociación de Empresarios de Salas Recreativas y de Juego de las Islas Baleares (Sareiba) ha asegurado haber detectado una serie de incumplimientos de la normativa municipal en la posible instalación del Casino de Mallorca, actualmente ubicado en Calvià, en el Centro Comercial Porto Pi de Palma, por lo que ha pedido una vez más al Ayuntamiento de la capital autonómica que deniegue el permiso solicitado para el traslado de dicha instalación.

En un comunicado, la Asociación, perteneciente a la Federación de la Pequeña y Mediana Empresa de Mallorca (Pimem), ha aseverado que en el expediente no se acredita el cumplimiento del reglamento referente a los vestíbulos, a la actividad musical, a las dotaciones contra incendios, a la limitación de los accesos, a la distancia con los establecimientos cercanos en relación a la música y a los usos permitidos en las plantas ubicadas inmediatamente por debajo y por encima de la planta baja.

Asimismo, Sareiba ha remarcado que existe un "significativo silencio" en relación a la actividad secundaria a la que se va a destinar la sala de espectáculos del Casino, que cuenta con una superficie de 180,71 metros cuadrados y un aforo de 122 personas. Con todo, la patronal apostillado que es "evidente" que el informe emitido por los servicios jurídicos municipales es "deliberadamente evasivo y parcial".

Ante esta situación, la Asociación ha defendido que los miembros del comité técnico municipal que analiza el traslado del Casino a Porto Pi "no puede informar favorablemente" sobre el mismo "sin incurrir en responsabilidades". Así, ha reiterado la "necesidad" de convocar el Consejo Social del Ayuntamiento creado para debatir la reubicación de estas instalaciones.