El Hotel Villa Padierna, situado entre los municipios malagueños de Benahavís y Marbella y gestionado por Ritz-Carlton, está ultimando los preparativos y las medidas de seguridad para la llegada de la primera dama de Estados Unidos, Michelle Obama y su hija pequeña Sasha.

El propietario del hotel, Ricardo Arranz, reiteró que la familia Obama no ha solicitado "nada especial" para su estancia en el establecimiento de cinco estrellas gran lujo, y admitió que "el revuelo levantado" tras conocerse la visita ha propiciado que se preste "especial atención a la seguridad".

Así, indicó, en un comunicado, que para el establecimiento malagueño "es una obligación y una gran responsabilidad que la llegada de la primera dama y su estancia en el hotel se lleve a cabo sin altercados".

"Se trata de una visita privada y de relax y queremos que pueda cumplir sus deseos", apuntó, y a pesar del interés despertado solicitó que se "respete su privacidad". "Hay que procurar que puedan disfrutar no sólo del hotel sino de toda la costa con relativa normalidad, para que visitas como estas puedan volver a producirse en un futuro", añadió Arranz.

Desde el establecimiento apuntaron que Michelle Obama podrá disfrutar de la cocina de los tres restaurantes del hotel —La Veranda, premiada recientemente por su cocina, La Loggia y La Pérgola—, el Thermae Spa, tres campos de golf de la Costa del Sol —Flamingos, Alferini y Tramores—, la escuela de golf American Golf Academy y dormir en un lugar "que se convierte en museo en cada rincón por la gran cantidad de obras de arte que alberga, con columnas, cuadros y bustos" diversos.

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