El presidente de Castilla-La Mancha, José María Barreda, ha afirmado, en relación al comunicado que este martes envió a los medios de comunicación la Asociación de Familiares de los fallecidos en el incendio de la Riba de Saelices (Guadalajara) de 2005, que "nadie tiene que arrogarse el monopolio de las víctimas".

Barreda ha resaltado que "trabaja todos los días con la madre de una víctima" —en referencia a María Ángeles García, consejera de Educación y Cultura— y que "jamás se me ha oído ningún comentario en ningún sentido".

El presidente autonómico ha reivindicado que "desde que el primer día que sucedieron los acontecimientos y con toda la tensión y sensibilidad a flor de piel, ahí estaba yo" y ha asegurado que desde entonces se ha propuesto "respetar su dolor".

Ha añadido que a los familiares de las víctimas "los puedo comprender, incluso en los momentos de mayor desesperación" pero que no comprenderá ni justificará nunca "los comportamientos de determinados dirigentes del Partido Popular sobre este tema".

Sobre este mismo asunto, el presidente del Ejecutivo castellano-manchego ha vuelto a celebrar el auto de la Audiencia Provincial de Guadalajara en el que se exculpa a los técnicos y cargos públicos de responsabilidades penales. "Ellos han tenido que soportar durante estos años el calvario de una gran tensión porque su labor es una misión muy difícil, y encima las acusaciones que vertían sobre ellos por lo que comprendo que pidan que se les deje en paz y que el PP no instrumentalice políticamente el incendio".