El 82 por ciento de las empresas de Baleares ha llevado a cabo ajustes durante el primer semestre de 2010 para paliar los efectos de la crisis económica, según se desprende del primer informe 'Perspectivas Baleares' elaborado durante el segundo trimestre del presente ejercicio por la firma nacional de servicios profesionales KPMG.

En rueda de prensa, el director de la consultora en el archipiélago, Eliseo Llamazares, ha anunciado, junto al presidente del Círculo de Economía de Mallorca, Alejandro Forcades, que el 75 por ciento de los más de 50 directivos consultados para realizar este estudio ha adoptado medidas para recortar sus costes, mientras que el 41 por ciento ha optado por reducciones de plantilla en su empresa hasta finales de junio de este año.

En términos generales, el análisis revela que el 90 por ciento de los encuestados en Baleares considera que la coyuntura económica española es mala o muy mala, si bien el 45 por ciento cree que será peor o mucho peor en seis meses, mientras que el 51 por ciento prevé que la situación continuará igual. No obstante, no es hasta mediados de 2011 que se espera una cierta recuperación, puesto que el 35 por ciento de los directivos confía en que la economía irá mejor en un año, a pesar de que el 41 por ciento haya apostillado que mantendrá la dinámica actual.

Ante estas perspectivas, el 43 por ciento de los empresarios ha afirmado prever un descenso de la facturación en 2010, una disminución que el 53 por ciento de los mismos sitúa por encima del 5 por ciento. En contraposición a estos datos, Llamazares ha remarcado que el 27 por ciento prevé un incremento en las ventas, si bien sólo el 23 por ciento cree que registrará valores superiores al 5 por ciento.

Por lo que se refiere a las actuaciones encaminadas a cambiar el modelo económico balear, el 43 por ciento de los consultados asevera que el aumento de la calidad en el sector turístico debería ser la medida prioritaria, mientras que el 27 por ciento y el 18 por ciento se han mostrado partidarios de potenciar la educación y de invertir en I+D, respectivamente. En cuanto a la oferta turística, el director de KPMG en las islas ha destacado la importancia de una mejora cualitativa, ya que la Comunidad "no puede competir en precio" con potencias turísticas emergentes como Turquía o Túnez.

Precisamente el precio es el factor que más preocupa a los clientes de las empresas incluidas en el informe, puesto que el 53 por ciento tiene sensibilidad a los precios, mientras que el 20 por ciento está condicionado por el factor confianza.

Por otra parte, Llamazares ha señalado que el 45 por ciento de los encuestados considera que un entorno económico europeo inestable perjudicará a los resultados de sus empresas, un porcentaje que asciende al 75 por ciento mientras que el 22 por ciento cree que un cambio regulatorio es la medida que más incidiría en la evolución de los negocios. En cuanto a las medidas fiscales adoptadas en 2010 para salir de la crisis, el 92 por ciento de los directivos del archipiélago ha asegurado que no son adecuadas.

El turismo,

El sector más optimista

Según el director de la consultora en la Comunidad, el turismo es el sector "más optimista" ya que el 44 por ciento de los empresarios dedicados al sector turístico espera que su facturación crezca entre un 1 y un 5 por ciento en el presente ejercicio respecto a 2009 a pesar de la reducción de las tarifas hoteleras, un porcentaje que desciende al 17 por ciento en el caso de la construcción, en la que el 33 por ciento de los directivos prevé una disminución de las ventas netas.

Por lo que se refiere al sector público, el 75 por ciento de la muestra cree que su facturación disminuirá entre un 1 y un 5 por ciento, mientras que el porcentaje restante (25 por ciento) considera que se mantendrá en los niveles actuales. En el resto de sectores, el 24 por ciento de los consultados prevé un incremento de las ventas.

En relación a las perspectivas de la evolución de los negocios en un año, cabe remarcar que el 75 por ciento de los directivos del turismo cree que la situación del sector será mejor a mediados de 2011, mientras que en la construcción y en el sector público sólo comparten esta opinión el 33 y el 25 por ciento de los encuestados, respectivamente. En seis meses, la coyuntura sólo habrá mejorado para el 13 por ciento de los empresarios dedicados a la actividad turística.

Ante estas cifras, el 69 por ciento de los mismos ha calificado de mala o muy mala la situación actual del sector en Baleares, mientras que el 31 por ciento considera que la coyuntura es regular. Por contra, la totalidad del sector de la construcción piensa que la situación es mala (83 por ciento) o muy mala (17 por ciento), así como el 75 por ciento del sector público.

En cuanto a los ajustes realizados por los directivos para paliar los efectos de la crisis durante 2010, sólo en el sector turístico se ha registrado un porcentaje positivo de encuestados que no hayan llevado a cabo ninguna actuación de este calibre, al situarse éste en el 25 por ciento. Así, el cien por cien de los consultados pertenecientes al sector público y de la construcción han reconocido haber llevado a cabo recortes, la mayoría de ellos relacionados con los costes, si bien las reestructuraciones de personal sólo se han producido en la industria inmobiliaria.

Con todo, Llamazares ha concluido que el modelo que resultaría "más sostenible" es el que se derivara de la diversificación de la actividad, aunque con el peso que el turismo y la construcción tienen en la actualidad para la economía balear. En términos generales, ha coincidido con Forcades al afirmar que las crisis generan "oportunidades de mejorar y cambiar las cosas", por lo que ambos han hecho un llamamiento al "optimismo" manteniendo "los pies en el suelo".

Por último, al ser preguntado por la reforma laboral aprobada el pasado mes de junio por el Consejo de Ministros, el presidente del Círculo de Economía de Mallorca ha aseverado que la medida "va por buen camino" aunque "de momento" es "tímida". En este sentido, ha remarcado la importancia de que el mercado de trabajo español se equipare al europeo.