La operan para extirpar un tumor pero intervienen en la pierna sana
Bárbara, en su casa de Navalcarnero, donde se recupera. JORGE PARÍS

Bárbara ha perdido el apetito y "no tiene ganas de salir ni de ver a sus amigos". La joven, de 17 años, fue intervenida de una tumoración el pasado día 15 en el hospital madrileño Fundación de Alcorcón. Pero la operación no salió como debería, según ha denunciado ante la Fiscalía de Madrid la asociación El Defensor del Paciente.

Tras 45 minutos en el quirófano me dicen que ha habido un problema. Que han abierto la pierna izquierda, pero que no encuentran nada

"Tras 45 minutos en el quirófano me llaman y me dicen que ha habido un problema. Que han abierto la pierna izquierda, pero que no encuentran nada", explica Mª del Carmen Díaz, la madre de Bárbara. Normal. El tumor a extirpar estaba en la derecha.

"¿Y los informes?, ¿no los ha visto...? Estaban sobre la cama", interrogó Mª del Carmen al facultativo que, según dice, no le respondió. Su marido tuvo mejor suerte: "¿Y si hubiera tenido que amputar la pierna a mi hija?". A lo que el cirujano aclaró: "Ya hubiéramos mirado".

Tras este rifirrafe, que la familia no quiso tensar "porque tenía que seguir operando a nuestra hija", el equipo médico regresó al quirófano y tras "algo más de una hora" dieron por concluida la intervención. Cerraron la pierna buena y, ahora sí, extirparon el tumor de la extremidad afectada: la derecha.

"Fuertes dolores"

Lejos de disculparse por el error cometido y reconocer que desatendió la historia clínica de la joven, que "ni siquiera miró", el médico culpó de lo ocurrido a Bárbara y a su madre en el informe de alta que firmó al día siguiente y al que ha tenido acceso 20 minutos.

La joven sufre "fuertes dolores" en la pierna sana; una cicatriz le recordará siempre el error

"La paciente, tras interrogatorio prequirúrgico a ella y a la madre, me indica que la pierna es la izquierda. Focaliza el dolor y molestias sólo en la pierna izquierda", reza el texto. Algo que las dos niegan. "Bárbara le dijo que era la derecha".

Ahora, mientras se recupera en su casa de Navalcarnero, la joven sufre "fuertes dolores" en la pierna sana y sabe que una cicatriz le recordará siempre el error de la que ha sido objeto.

Por su parte, y ante la "proliferación" de estas equivocaciones, el Defensor del Paciente insta a los profesionales a "marcar antes de ir a quirófano el lugar donde van a operar".

"Todo lo malo me pasa a mí"

A estas alturas del verano Bárbara (4º de la ESO) tendría que estar estudiando las dos asignaturas que le han quedado para septiembre.

"Es incapaz de concentrarse", dice su madre, quien recuerda como nada más despertar de la operación "estaba muy nerviosa, llorando", como si hubiera presentido lo ocurrido. "Todo lo malo me pasa a mí", se lamenta ahora.